Villa Lucía, un rincón de fábula en Laguardia

El chef Juan Antonio Gómez Antuñano./JUSTO RODRÍGUEZ
El chef Juan Antonio Gómez Antuñano. / JUSTO RODRÍGUEZ

La parrilla y los productos Kilómetro 0 mandan en un recetario que insufla aires nuevos a la cocina tradicional vasco-riojana

JOSEBA FIESTRAS

Ubicado en una antigua finca de recreo del fabulista Félix María Samaniego, en la localidad medieval de Laguardia y en plena naturaleza al amparo de Sierra Cantabria, se encuentra este espacio creado para enamorarse de la gastronomía. Con el premiado chef Juan Antonio Gómez Antuñano al mando e inspirados por la tradición de la cocina vasco-riojana de Luchi Santamaría (la matriarca que presta su nombre a Villa Lucía), el equipo invita a descubrir sus propuestas enogastronómicas basadas en la calidad y el producto local, y donde las brasas cobran gran protagonismo.

Villa Lucía (Laguardia)

Dirección
Carretera de Logroño s/n.
Teléfono
945600032.
Web
www.villa-lucia.com .
Precios
Carta: 40/45 €. Menú asador: 28,20 €. Menú especial: 27,50 €. Menú Euskadi Gastronomika: 30,95 €.

En su asador restaurante y a la vista de los clientes están las parrillas en las que el carbón sostenible, las maderas de entresaca, cepas y sarmientos dan un toque exquisito a la tradición de los asados. Entrantes variados, platos de cuchara, verduras, pescados, carnes y repostería casera conforman una apetitosa carta en la que resulta complicado elegir. Croquetas de chuleta, habitas de caserío con jamón, pochas a la riojana, morcilla casera de la Montaña Alavesa, ensalada de verdel del Cantábrico, lomo de bacalao Faroe a la riojana, cochinillo asado crujiente, carpaccio de novilla alavesa, sukalki de potro de la Montaña, cabrito asado Azpigorri…

Y es que, en la apuesta de Villa Lucía por volver a las raíces de la gastronomía local, con recetas tradicionales y guiños de vanguardia, «tenemos claro que lo importante es el uso de las mejores materias primas, siendo fieles a la filosofía de Kilómetro 0, trabajando mano a mano con productores locales, productos de caserío y de Eusko Label», dicen sus responsables. De hecho, este asador es el primer restaurante Kilómetro 0 de la DOC Rioja, acreditado y homologado por el movimiento internacional Slow Food.

Fresas de Fresaraba y crumble crujiente.
Fresas de Fresaraba y crumble crujiente. / JUSTO RODRÍGUEZ

Una gastronomía de ensueño tenía que venir acompañada por unos espacios de lujo. El comedor principal tiene una exquisita decoración vintage industrial en la que el metal, el hierro y la madera son protagonistas, siguiendo los cánones de la industria bodeguera del primer tercio del siglo XX. A su vez, cuenta con un comedor privado con idéntica decoración para reuniones, celebraciones y comidas más íntimas.

Desde ambos espacios se accede a los jardines donde con buen tiempo se puede disfrutar de la naturaleza mientras degustamos un vino acompañado de unos pintxos, comemos o cenamos. Además, su proyecto 'ComeCultura' ofrece actividades como espectáculos de humor y música en directo combinados con la mejor gastronomía y coctelería.

Un pintxo ganador

Sobre estas líneas, la txintxorta de morros y callos con la que Villa Lucía se impuso en el Concurso de Pintxos Medievales de Laguardia celebrado el pasado fin de semana y que competirá en el certamen nacional. Elaborado con manteca de cerdo de caserío y bacalao al pilpil es un gofre que modifica la receta de la txintxorta y cumple con el requisito de emplear ingredientes ya conocidos en la Península antes del descubrimiento de América, en este caso, harina de trigo ecológico, manteca y chicharrones de cerdo de caserío, aceite de oliva virgen extra variedad Arróniz, bacalao y sal.