Trueba, una casa de comidas del siglo XXI en el Ensanche de Bilbao

Aitor Rauleaga y Marian Tubet brindan a las puertas de su local./Maite Bartolomé
Aitor Rauleaga y Marian Tubet brindan a las puertas de su local. / Maite Bartolomé

Aitor Rauleaga y Marian Tubet se baten el cobre en un centro de Bilbao colonizado por el éxito

JULIÁN MÉNDEZ

Me llamó un amigo, acuciado por una duda existencial. Unos colegas andaluces querían cenar un bacalao canónico en Bilbao y no se le ocurría un nombre. «Son funcionarios y ya sabes cómo andan de ajustados con las dietas», resopló. Hice una ronda mental y fueron saliendo nombres... que descartaba al poco. Se me ocurrió mandarles al Trueba, céntrico, la típica casa de comidas del Ensanche con pocas mesas, cortinillas tras la puerta y buen servicio, elogiado por mi amigo Jon como lugar de encuentro para abogados y jueces, directivos del Athletic y compañía. Tras dar la dirección decidí visitarlo en su nueva andadura...

Trueba (Bilbao)

Dirección
Colón de Larreátegui, 11, esquina Berástegui.
Teléfono
944238309.
Web
www.restaurantetrueba.com.
Precios
Huevo poché: 9,90 €. Taco de bacalao: 24,20 €. Morros y callos: 18 €. Chuleta de vaca: 44 €/kg .

Una decena de mesas, ambiente muy familiar (besos y saludos a clientes habituales), restaurante completo y Marian Tubet, la jefa de sala, teniendo que decir que no a nuevos comensales.

Instalado cerca de la cocina miré (puro instinto) la oferta de pescados. Taco de bacalao sobre piperrada y su refrito (29,60 €) era la única referencia con momia pisciforme en carta... Glubs.

La maître, con una dicción inmaculada (muy de agradecer) me comenta los platos de cuchara («hoy, lentejas y purrusalda»), los pescados y las excepciones: «no hay rabo estofado, pero tenemos pluma ibérica».

Morritos y morros

Me llamó la atención el «tomate extra de Lezama y ventresca» (Marian me preparó una generosa media ración; 12,10 €). Con mucho sabor; una rareza solar a finales de octubre. Al ir solo (el oficio me obliga a pecar contra el primer mandamiento del buen comensal) no podía asomarme a la oferta de pescados del día (lenguados, lubinas salvajes, mojarras...) ni a la chuleta de vaca. Así que ordené una merluza en salsa verde con almejas, que siempre es buena manera para conocer el oficio de una casa. Salsa que demuestra el fuste de Aitor Rauleaga (alumno de Hilario Arbelaitz), pero (infortunadamente) el centro de la pieza estaba sin hacer y allí se quedó. Pude resarcirme con media ración de morros (9, 90 €, otro consejo de la sabia Marian) que nadaban en una salsa vizcaína memorable, densa, sápida y untuosa. Para recordar. Con servicio de pan, agua y dos copas de vino, 52,50 €.

Morros a la vizcaína.
Morros a la vizcaína. / J. M.

Trueba es un reflejo de los tiempos. Cada vez quedan menos casas de comidas donde probar la cocina básica de Bizkaia a precios ajustados y en un entorno agradable. Si un par de amigos deciden conocer las razones de la fama culinaria de esta tierra han de andarse con mucho ojo y tentándose la cartera. Por contra, florecen locales donde manda el diseño y en los que la mediocridad es la nota dominante en los platos. Es un auténtico dilema. Cuánto añoramos entonces las fondas y mesones madrileños, y tantos restoranes rurales catalanes...

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos