'Puerto de Santa María' (Castro Urdiales): El sabor del mar

Antón González, uno de los dos socios al frente del restaurante castreño./ MAITE BARTOLOMÉ
Antón González, uno de los dos socios al frente del restaurante castreño. / MAITE BARTOLOMÉ

El único secreto de su éxito es el producto, pescado fresco de bajura, mariscos y arroces marineros

TXEMA SORIA

Antón González se mueve por las mesas del Asador Puerto de Santa María con la soltura y seguridad que dan los años de profesión. Los clientes confían en él cuando les aconseja sobre los pescados que conviene elegir, género siempre fresco llegado de los puertos cercanos (Castro Urdiales, Asturias y Galicia) y el marisco de los viveros del local, uno con langostas y bogavantes y otro con nécoras, quisquillas y cigalas.

Puerto de Santa María

Dirección
Santa María s/n. (Castro Urdiales).
Teléfono
942870796.
Web
www.asadorelpuerto.com.
Cierra
No.
Precio
Menú del día (zona de bar): 25 €. Precio medio de la carta: 50 / 60 €.

Antón lleva en el mundo de la hostelería desde que era un adolescente. Comenzó poniendo copas en el viejo Kaskagorri del Casco Viejo de Bilbao y gestionó durante años locales como Consorcio, Congreso y Whisky Viejo. Desembarcó en el Asador Puerto de Santa María hace 24 años. Él y su socio, Iñaki Pons, lo han convertido en uno de los locales de referencia gastronómica del municipio cántabro. El único secreto de su éxito es el producto, pescado de bajura asado, mariscos y arroces marineros.

El local se encuentra en un lugar privilegiado, en la zona monumental de Castro Urdiales, junto a la de Santa María de la Asunción, a unos pasos del faro, del castillo, del mirador de San Ana, del puente romano y sobre el puerto de la localidad. Gracias a sus enormes ventanales, el cliente disfruta de unas vistas excepcionales en un restaurante que cuenta con un comedor principal con capacidad para 150 comensales, y un bistrot, donde también se puede picar o comer a la carta, para otros 80.

Txangurro frío de centollo.
Txangurro frío de centollo. / MAITE BARTOLOMÉ

Un buen condumio comienza con txangurro frío de centollo a la vinagreta, ensalada de bogavante, tiernas rabas de jibión fresco de Cantábrico pasadas por tempura, anchoa artesana en salazón, almejas finas gallegas a la sartén y mejillones al vapor o con salsa marinera. Los mariscos, langosta, bogavante, quisquillón, nécora o percebes proceden de sus viveros. El festín continúa con cualquiera de sus pescados asados: rape negro, rodaballo, rey, lenguado, cabracho de roca o lubina de anzuelo. Bordan los arroces marineros, desde el arroz negro de jibión hasta el de rape –novedad en la carta–, el de bogavante o la paella especial de mariscos. Y para los carnívoros, entrecot o solomillo de buey.

No se pierdan la torrija caramelizada, suave y cremosa, con helado de moca, ni el hojaldre relleno de crema pastelera y nata con chocolate caliente. Tiene una estupenda bodega, tanto de vinos como de cavas y champanes.