Palacio de Anuncibai (Llodio): manjares en plena naturaleza

Ramón Gataska prepara pichón deshuesado./Sandra Espinosa
Ramón Gataska prepara pichón deshuesado. / Sandra Espinosa

Sus mariscos y pescados son excepcionales pero las carnes no les van a la zaga en este fantástico caserón

JOSEBA FIESTRAS

El Palacio de Anuncibai es una maravilla tanto por su arquitectura como por su entorno. Situada en una antigua casa solariega renovada y en un punto estratégico del valle de Ayala, declarado de interés paisajístico. En sus más de 35 años de experiencia, esta casa de comidas se ha convertido en una referencia gastronómica que recomiendan guías como la Michelin. Su cocina une la tradición y la vanguardia, siempre con los ingredientes y el sabor de los mejores productos de la tierra: «Las carnes más sabrosas, los pescados más frescos, hortalizas y verduras cocinadas con mimo y con un toque y una visión que nos distinguen» cuentan Fede y Jose De Miguel, sus propietarios. En el exterior, con vistas a un impresionante espacio natural, disponen de carpas y terrazas en los que también pueden celebrarse bodas y servirse aperitivos o cócteles.

Palacio de Anuncibai

Dirección
Salida 3 de la autopista Vasco-Aragonesa A-68 (Llodio).
Teléfono
946726188.
Web
www.palacioanuncibai.com.
No perderse
Cigalas a la plancha.
Precios
Carta: 45/50 €. Menú diario: 13,90 €. Menú fin de semana: 33 €.

En la cocina manda Ramón Gastaka, que con su ayudante Asier elabora la mejor gastronomía basada en la tradición y la innovación, con un equipo profesional cualificado que trata con cariño hasta el último detalle. También destaca la bodega, elegida con acierto, y que presenta más de 200 referencias de las denominaciones de origen señeras: Rioja, Bierzo, Ribera del Duero, Navarra, etc. La cita gastronómica podría comenzar con una de las ensaladas que presenta la carta, como la de txangurro frío aliñado con cola de langosta y gambón, o la de hongos laminados con gelatina de pimientos y cigalas salteadas. Nos sugieren el milhojas de foie gras con lámina de manzana, miel y crujiente de pan, las láminas de bacalao con tosta de pan, puré de pimiento morrón y alioli de espárragos o el gratén de cigalas, queso Idiazabal y uva moscatel.

Ventresca de atún casero gelatinada con pimientos del piquillo, anchoas con bouquet de verdura ya aliño de perejil y limón.
Ventresca de atún casero gelatinada con pimientos del piquillo, anchoas con bouquet de verdura ya aliño de perejil y limón. / Sandra Espinosa

Disponen de entrantes clásicos como el jamón y lomo ibéricos de bellota, menestra de verdura tradicional, revuelto de chipirón fresco con gambas, una maravillosa sopa de pescado, kokotxas de merluza con lámina templada de patata y pilpil, o arroz cremoso en salsa verde con almejas y mejillones. Sus pescados y los mariscos son excepcionales: colas de cigalas rebozadas o cigalas abiertas a la plancha, almejas a la sartén con ajo y perejil o gambas a la plancha, centros de rodaballo braseado, filetes de lenguado con arroz cremoso al txakoli, bacalao sobre puré de patata y pilpil de chorizo de caserío, lubina a la bilbaína o lomo de atún rojo con salsa agridulce de pimiento.

Y para acabar, postres caseros como las tostadas calientes con crema condensada, la infusión tibia de chocolate y vainilla con trufas o la copa de arroz con leche con sorbete de limón y canela. También hay quesos o láminas de manzana caramelizadas con bollo horneado relleno de crema.

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