Mimados por dentro y por fuera en El Medoc Alavés

Juan Cuesta, cocinero del restaurante alavés./Sonia Tercero
Juan Cuesta, cocinero del restaurante alavés. / Sonia Tercero

Producto cercano y un recetario clásico con detalles modernitos en uno de los hoteles emblemáticos de Rioja Alavesa

JOSEBA FIESTRAS

A los pies de la medieval villa de Rioja Alavesa, rodeado de viñedos, entre bodegas tradicionales, calados subterráneos y construcciones ultramodernas, se encuentra el Hotel Villa de Laguardia, un establecimiento de inspiración romántica pensado para ofrecer una estancia relajada en un entorno maravilloso. Los viajeros que se acercan a él pueden disfrutar de muchas actividades, como las rutas enoturistas, paseos en kayak por el río Ebro, en segway, en bicicleta… Y, dentro del local, de un gratificante spa con mil metros cuadrados de espacio y tratamientos de vino y aceite de oliva en estado puro para aprovechar al máximo sus cualidades.

El Medoc Alavés (Laguardia)

Dirección
Hotel Villa de Laguardia (Paseo San Raimundo, 15).
Teléfono
945600560.
Web
www.hotelvilladelaguardia.com.
Menú diario
18 €.
Carta
35/40 €.

Uno de los mayores atractivos de este hotel es, sin embargo, su restaurante, El Medoc Alavés. Allí, sus mesas vestidas de blanco impoluto destacan sobre detalles modernos que aportan un ambiente elegante y exquisito. Y luego está su carta, elaborada por el chef Juan Cuesta, donde se encuentran platos de la cocina vasco-riojana, así como de cocina tradicional con ingredientes autóctonos, siempre con originales toques vanguardistas.

Cuesta cuida que el producto sea de la zona, de kilómetro 0, de temporada, y con ellos elabora platos como las pochas al estilo riojano, tan de temporada ahora, la menestra con verduras del tiempo, las chuletillas de corderito lechal, el bacalao en distintas salsas y su vitoreadísima hamburguesa de buey Wagyu, un placer para los amantes de la carne. Aparte de la carta, que ha cambiado recientemente, se puede disfrutar del menú del día, con cinco primeros, cinco segundos y cinco postres a elegir.

Ventresca de atún con pimientos de cristal.
Ventresca de atún con pimientos de cristal.

Entre ellos, se pueden encontrar un arroz cremoso de setas y lascas de parmesano, unas gambas al ajillo con toque picante, un salmorejo de tomate de caserío con virutas de jamón ibérico… Respecto a los segundos, podemos tener un solomillo ibérico albardado en bacon crujiente y parmentier, entrecot de ternera alavesa, diferentes tipos de pescado… e, incluso, cocina con toque oriental, como magret de pato laqueado con la salsa oriental del chef o tataki de atún, soja y toques de wasabi.

Y de postre, ¿qué tal una mousse de plátano y chocolate blanco? ¿O un brownie con crema inglesa y helado de vainilla? Por supuesto, la cuidada carta de vinos del restaurante permite disfrutar de un perfecto maridaje con los productos de la zona, haciendo de El Medoc Alavés un lugar obligado para los amantes de la buena gastronomía y el buen vino.

El país de los 'vinfos'

Los más pequeños pueden disfrutar de la cultura del vino a través de los espacios ideados para ellos en el hotel, que tiene también piscina exterior. Pero destaca Vinfolandia, un parque de juegos ubicado en el jardín y compuesto por barricas transformadas en divertidas atracciones y que debe su nombre a los 'vinfos' o duendes del vino, muy queridos en la tradición local. Y quien quiera adquirir algunas referencias del territorio debe pasar por la tienda gourmet para comprar vinos de grandes y pequeñas y más desconocidas bodegas, aquellas que no pueden encontrarse en los lineales de los supermercados.

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