La esencia de un clásico

Jenifer Sierra y Manu Barrera, en una divertida postura./Maite Bartolomé
Jenifer Sierra y Manu Barrera, en una divertida postura. / Maite Bartolomé

El restaurante jarrillero emprende una nueva etapa respetando la calidad de pescados y mariscos del pasado

TXEMA SORIA

Casa Polvorilla ha sido desde su fundación en 1924 uno de los iconos de la hostelería de Portugalete. El establecimiento ubicado en la populosa calle Santa María, a sólo unos pasos de la Torre Salazar y de la basílica de Santa María, se ha caracterizado siempre por la calidad de los productos, especialmente mariscos. El pasado mes de abril un grupo de portugalujos se hizo cargo de la gerencia tras la jubilación de su propietario con la intención de mantener vivo uno de los locales más representativos del municipio.

Casa Polvorilla (Portugalete)

Dirección
Santa María, 11.
Teléfono
846663047.
Carta
35 euros.

Al mediodía, el personal acude a tomar el aperitivo, un buen vino, un vermú preparado o algún cóctel, acompañado por marisco, magurios, caracolas gallegas, langostinos, gambas de Palamós, nécora, buey, centolla y ostras, ambas gallegas. Al frente de la barra se encuentra Jenifer Sierra, que empezó muy joven en el mundo de la hostelería –ha trabajado en locales de moda de Puerto Banús y Puente Romano– y que prepara unos cócteles y combinados magníficos: daiquiri, dry Martini, mojitos, martini preparado o gin-tonic.

Como en un club privado

En el interior cuentan con un comedor con capacidad para treinta personas. Una de las novedades en esta nueva etapa es lo que los gestores llaman el concepto 'Mesa Mahia', que permite a un grupo de ocho o diez personas disponer del local como si fuera un txoko privado o un club inglés. La oferta gastronómica no es muy extensa y se basa en la calidad del género: productos de Joselito (jamón, paleta, una soberbia panceta, lomo ibérico y una coppa de un sabor extraordinario), conservas artesanas Los Peperetes, de las Rías Gallegas, berberecho, mejillón, sardinilla en aceite de oliva o boquerón en escabeche o pulpo en aceite de oliva, además de láminas de bonito y anchoas en salazón de conservas Carlanmar de Santoña.

Medallones de rape en salsa.
Medallones de rape en salsa. / Maite Bartolomé

La cocina corre a cargo de Manu Barrera, curtido durante dos décadas en el Hotel Dómine, y Óscar Alonso, que estudió hostelería en Artxanda y ha trabajado en locales como Zallo Barri de Gernika y restaurante Antón. Preparan unos platos sencillos pero muy sabrosos: garbanzos con tropiezos Polvorilla (cualquier tipo de marisco de la casa), txangurro a la donostiarra, centolla gallega, langostinos de Palamós a la plancha, chipirones en su tinta, medallones de rape en salsa verde y kokotxa de merluza y albóndigas de solomillo rellenas de foie. Como postre, queso Idiazabal natural o ahumado y trufas.

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