La cervecería The Boar de Bilbao gana el Concurso Nacional de Tapas

Los ganadores del Concurso Nacional de Tapas. / GUILLERMO NAVARRO

«Es un plato tradicional, crocante, con textura», explica Borja Etxebarria, chef del local ubicado en el Azkuna Zentroa, sobre el steak tartar que les ha dado el galardón

DOMÉNICO CHIAPPEmadrid

Con una tapa clásica de steak tartar se ha impuesto la cervecería bilbaína The Boar, situada en la planta baja de Azkuna Zentroa, en la 15º edición del Concurso Nacional de Tapas Mahou San Miguel, celebrado este martes. «Es un plato tradicional, crocante, con textura y sin más», explicaba Borja Etxebarria, chef de The Boar, al jurado cuando presentaba su plato. «Bastante potente, clásico y súperbueno». Emplatado con elegancia, la carne se encontraba dentro de un rulo crocante. La idea: comerlo de un bocado y dejar que los sabores impregnaran de sensaciones el paladar.

El jurado, presidido por el chef Sergi Arola, ha decidido «casi unanimidad» la tapa ganadora de este local del Grupo Yandiola, entre las cinco que se prepararon en las cocinas de Reale Seguros Madrid Fusión. Provenientes de toda la geografía española, después de una preselección llegaron a la ronda final representantes de Vigo, con una elaboradísima tapa de carne y queso; Granada, con un guisado de cocho de cordero en un cucurucho; Valencia, emulando un foie con anguila; Bilbao, con el steak tartar ganador, y Barcelona, con un 'bombón de ternera'.

El pincho ganador.
El pincho ganador. / G. NAVARRO

«Esto es rock and roll, cervezas, tapas. Recuerdo que cuando llegué a Madrid en los ochenta fue un viaje de cerveza y las tapas de calamares», afirmaba Arola antes de empezar a probar los pinchos, como les llamaba el periodista gastronómico Peio García Miano. «Aunque podemos debatir mucho lo que es, actualmente el Instituto de Pintxos de San Sebastián dice que se debe comer de uno o dos bocados». La mayoría de las tapas finalistas estaba preparada para comerse así.

Las tapas debían maridar con alguna de las variedades de cerveza de la marca patrocinadora. El acierto en esa elección, que corría a cargo del chef, también puntuaba. «¿Cuál es la mejor tapa de España?», preguntaba el maestro de ceremonias. «Ganar este concurso hace que el restaurante se dispare».

Comenzó el certamen con una tapa del restaurante María Manuela de Vigo, bautizada como Bacataqui, y que simulaba un hueso de caña, logrado con pan crujiente y, para emular el tuétano, queso de O Cebreiro, y un toque de dulce de pimienta, crema de carne de solomillo, maridado con sal y azúcar, y sellado en la plancha con humo. «Ha habido un gran nivel y por décimas se ha impuesto el ganador», asegura Juan Antonio Medina, chef de A Barra y uno de los miembros del jurado. «Ha sido muy reñido», confiesa Arola, después de otorgar los 5.000 euros del premio. Al finalizar esta «batalla muy ajustada», como dijo Jesús Trelis, periodista gastronómico y también miembro del jurado, los participantes se abrazaban frente a un auditorio entregado a sus creaciones.

 

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