El bilbaíno David García, estrella en un tablao flamenco

David García pasó por la casa de Martín Berasategui antes de triunfar. /E. C.
David García pasó por la casa de Martín Berasategui antes de triunfar. / E. C.

Sirve sus viandas en el Corral de la Morería, un local fundado en 1956 que solo da de comer a 8 personas

EL CORREO

Buena cocina puede hacerse en (casi) cualquier sitio. David García, chef nacido en Bilbao, lo demuestra cada día en un entorno más que atípico. García ha logrado llevar una estrella Michelin ¡a un tablao flamenco! Se trata del gastronómico del Corral de la Morería, un local fundado en 1956 y frecuentado por turistas donde García oferta platos con raíces vascas. El único 'inconveniente' es que solo da de comer a 8 personas.

García mamó el oficio desde crío, según cuenta David de Jorge. Su familia regentó el Támesis mientras de chaval lidiaba con los pucheros en la escuela de hostelería de Santurtzi. Al ver que se le daba bien el puchero, su padre le animó a que fuera a ver Martín Berasategui y «el obispo de Lasarte lo adoctrinó enseñándole a torear becerras y a manejar el capote», menesteres que hoy pone en práctica en su coqueto local. Luego, marchó a Madrid en busca de la gloria.

En el Corral de la Morería se sirve un buen jamón, unas almejas en salsa verde, percebes o producto en bruto, pero el chef «se recrea con los tomates cosa fina, guarneciéndolos con dátiles, espárragos y ajoblanco». También son famosos sus raviolis con bogavante o sus tomates relleno sde chipirones. «Unir el mejor tablao flamenco del mundo con la alta cocina es una idea genial, es pura emoción en todos los sentidos. El flamenco es universal y el Corral de la Morería es un sitio único en el mundo», dice García.

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JULIÁN MÉNDEZ

Ha sido una carrera de velocidad. El alavés Iñaki Murua (nacido en Laguardia) y la ecuatoriana (de Cuenca) Carolina Sánchez abrieron Ikaro el 29 de abril del pasado año en Logroño. Allí ofertan menús a 34, 44 y 54 € de quitarse el sombrero. Los fines de semana tienen lista de espera de un mes. En poco más de un año han conquistado una estrella.

Además, la historia de Ikaro es el relato de un romance. Iñaki y Carolina se conocieron hace seis años mientras cursaban un máster en Cocina Práctica y Producto en el Basque Culinary. «Fue un flechazo». Desde entonces, cocinan juntos. Un amor entre cazuelas que daría para un relato de realismo mágico. «Ikaro es eso: La unión de Iker y de Carolina. Cada uno teníamos nuestro sueño, que ahora compartimos. Estuvimos en el Viura de Villabuena, trabajando y viviendo juntos. Queríamos probarnos, saber si hacíamos un buen equipo, si éramos un tándem. La cosa nos salió bien... y aquí estamos», apuntaba Murua desde Lisboa, exultante de alegría. Suman sabores del País Vasco, La Rioja y Sudamérica. Mestizaje del XXI. Un triunfo.

 

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