Berenjenal (Vitoria): Un buen lío con final feliz

Revuelto de verduras, con la yema del huevo entera./Igor Martín
Revuelto de verduras, con la yema del huevo entera. / Igor Martín

En el local vitoriano reina la materia prima de mercado y la cocina tradicional, a la que, en algunas ocasiones, han dado una vuelta Juan Carlos Antolín y Maribel de Juan

JOSEBA FIESTRAS

Muchos recordarán el Juke Box, referente de las noches vitorianas hasta hace pocos años. En su larga barra, además de copas se sirven ahora estupendos pintxos, raciones, vinos y cervezas desde el pasado 14 de noviembre. Y donde se bailaba, en la planta a pie de calle y en el sótano, hay fabulosas viandas. Es el Berenjenal en el que se han metido Juan Carlos Antolín y Maribel de Juan, dos referentes, en cuanto a gastronomía se refiere, de Vitoria.

Berenjenal (Vitoria)

Dirección
San Prudencio, 11.
Teléfono
945212255.
Web
www.berenjenalvitoria.com.
Carta
40/45 €.

Él llega de El Kotarro, y ella del Neptuno, y ambos han arriado las velas de este establecimiento en el que prima la materia prima de mercado y la cocina tradicional, a la que, en algunas ocasiones, han dado una vuelta. ¡Y nos vamos a los 70! Merluza langostada, cóctel de mariscos, huevos Benedictine… Sin perder la compostura, con ingredientes locales y una pequeña vuelta de lo que fue, como en el caso del postre de banana split, que ahora se ha convertido en una tarta…

Juan Carlos Antolín y Maribel de Juan sostienen una brocheta de pescado y verduras, una de las joyas de su barra.
Juan Carlos Antolín y Maribel de Juan sostienen una brocheta de pescado y verduras, una de las joyas de su barra. / Igor Martín

Entramos en el Berenjenal y nos sorprende su decoración selvática, tribal, llena de luz y de pistas que ha encontrado Antolín en ciudades cercanas y en la propia Vitoria: las lámparas, las vitrinas, las cajas con frutas y verduras, las paredes, todo… Un niño de ocho años dice: «¡Qué sitio tan moderno!», quizá cansado de los lugares minimalistas que ha visitado recientemente. Pronto habrá menú de día, hay que dar tiempo. De momento, hay menús personalizados en cualquiera de los cuatro comedores privados que tiene. Y carta. Además de picoteo y bandejas, hay referencias que juegan con las habitas con alcachofa y foie, o los 'Andares', un surtido de cocina con wagyu, jamón cocido ibérico y presa ibérica.

También están los Neptunitos de Maribel, con alioli negro, o el steak tartar con viera, un matrimonio bien avenido. Y atrévanse con el Tomahawk, una chuleta de ternera a la brasa de 12 meses de curación y con sus pescados y postres caseros…

 

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