Baka Baska (Bilbao): especialistas en chuleta

Chuletón a la brasa. /Maite Bartolomé
Chuletón a la brasa. / Maite Bartolomé

Su cocina es tradicional y los productos con los que trabajan cercanos, como los tomates de Urduliz, los huevos de Mungia... y la carne, su especialidad, es de la zona

TXEMA SORIA

Iñaki Témez y Xabier Munioitz se hicieron cargo hace año y medio de La Baka Baska, ubicado frente al Museo Guggenheim, y no paran. En unas semanas abrirán al lado del restaurante una hamburguesería y ya están pensando en inaugurar dentro de pocos meses una sidrería en una de las calles cercanas al local. La Baka Baska abre su cocina de manera ininterrumpida entre las once y media de la mañana y las once de la noche, incluidos los domingos. Cuenta con el sello ATX Allergy Protection, que garantiza que sus productos son aptos para todas las personas multialérgicas.

Tiene capacidad para 44 comensales y una terraza para 16 personas. Al frente de la cocina se encuentran Ander Témez, Jackson Bayanyat y Kempee Organista. En la sala lo mejor es atender las recomendaciones de Joe Villanueva. Su cocina es tradicional, de la amama, y los productos con los que trabajan son cercanos: tomate de Urduliz, huevos de un caserío de Mungia y carne, que es su especialidad, de la zona.

La comida comienza con anchoas del Cantábrico, ventresca de atún o bonito, jamón 5J, ensalada de tomate, croquetas de jamón, pulpo a la gallega o langostinos a la brasa. También se puede disfrutar de verduras con jamón, revueltos de gambas, hongos o morcilla y paella de bogavante. Para los carnívoros ofrecen chuletón de vaca vieja, la especialidad de la casa. El expositor del restaurante muestra el magnífico producto que ponen a la brasa: solomillo, entrecot, chuletillas de cordero, codillo o diferentes variedades de hamburguesas.

Iñaki Temez posa con Kempee Organista, uno de los cocineros.
Iñaki Temez posa con Kempee Organista, uno de los cocineros. / Maite Bartolomé

Los menos aficionados a la carne siempre tienen la opción de pedir bacalao al pilpil –la pieza es de 250 gramos por comensal–, kokotxas de merluza rebozada o almejas en salsa verde. Y a la hora de los postres, no lo duden y elijan la tarta de la abuela.

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