Aretxarte (Zamudio): Un oasis cerca de la ciudad

Egoitz Ayarza (dcha) y el cocinero Alex Rodríguez./MAITE BARTOLOMÉ
Egoitz Ayarza (dcha) y el cocinero Alex Rodríguez. / MAITE BARTOLOMÉ

Su chef, con un cuarto de siglo mimando el producto en el negocio familiar, garantiza una cocina de calidad

TXEMA SORIA

La cocina del hotel Aretxarte, ubicado en el Parque Tecnológico de Zamudio y abierto por la familia Ayarza en julio de 2001, es sinónimo de calidad. Desde el año 2004 se encarga del local Joseba, hijo de Sabino Ayarza y Begoña Lopategui, que antes de dedicarse a la hostelería vendían el mejor pescado de Zamudio y alrededores. Joseba se incorporó al Aretxarte tras batirse el cobre en el restaurante Aramendi, donde la familia comenzó su aventura hostelera, y hoy trabaja codo con codo con su hijo Egoitz, que para eso estudió Dirección y Gestión Hotelera en la Escuela de Artxanda.

Aretxarte (Zamudio)

Dirección
Parque Tecnológico, edificio 200.
Teléfono
944036900.
Web
www.hotelaretxarte.com .
Cierra
Domingo noche.
Precios
Menú express: 10,50 €. Menú ejecutivo: 18,70 €. Menú fin de semana: 37 €. Carta: 40/70 €.

Alex Rodríguez se encuentra al frente de la cocina, un caso insólito de fidelidad a unos colores. Tras acabar sus estudios en la Escuela de Hostelería de Galdakao y unas pocas experiencias como profesional entre pucheros, entró a trabajar en el Aramendi en 1994, desde donde pasó a los fogones del Aretxarte. Oguz Oral e Itziar Calzacorta se encargan de la sala. El hotel cuenta con 30 habitaciones, un amplio comedor principal con enormes ventanales y capacidad para 160 comensales y otro comedor para veinte en la bodega, una cafetería-bar y una agradable terraza con capacidad para 50 personas, donde sirven hamburguesas, sándwich y raciones como jamón, pulpo, anchoas o salmón ahumado.

Algunos juegos

Su cocina se basa en un producto de calidad y de temporada. Las verduras (calabaza, calabacín, tomate, pimientos o vainas) son de la huerta familiar. Los pescados los traen de A Coruña o Burela y las carnes provienen de proveedores del País Vasco. Una buena comida comienza con una sabrosa y fresca ensalada de tomate de su huerta, bonito de costera en escabeche y vinagreta de guindillas, un tartar de salmón de Keia, guacamole y quicos o timbal de bacalao, tomate concasé, txangurro y lágrima de pilpil.

Lubina al horno.
Lubina al horno. / MAITE BARTOLOMÉ

También tienen pimientos verdes fritos, montadito de foie fresco y hongos, hongos boletus a la plancha con su refrito y huevo a baja temperatura –que se rompe y se mezcla al comerlo, lo que da una gran cremosidad al plato– o cigalita enrollada en papada con vizcaína de su coral, uno de los juegos gastronómicos que se permite Alex de vez en cuando. Los pescados (lubina, rodaballo o merluza y en ocasiones especiales rape, besugo o pargo) son piezas grandes, que preparan al horno con un refrito tradicional que se mezcla con los propios jugos del pescado al darle varios vuelcos. También suelen tener bacalao asado, centollo y chipirones a la plancha sobre cebolla confitada.

Para los carnívoros ofrecen chuleta de vaca Premium con su guarnición, tosta de rabo con foie y salsa PX o paletilla de cordero lechal en sus jugos. Dejen un hueco para el postre: pantxineta, arroz con leche de oveja, crema de chocolate blanco o tarta de quesada. Cuentan con una carta de vinos con más 250 referencias.