https://static.elcorreo.com/www/menu/img/jantour-desktop.png

Don Angelo (Bilbao): Capricho veneciano

Una camarera prepara el singular comedor del restaurante./Maite Bartolomé
Una camarera prepara el singular comedor del restaurante. / Maite Bartolomé

Uno de los primeros italianos de Bilbao resiste al avance de las franquicias con un menú de acento italovasco

GUILLERMO ELEJABEITIA

Pintoresco se queda corto para definir el ambiente que reina en Don Angelo. Los pirulos de colores, los juegos de espejos, el suelo en damero, las pinturas del techo... todo en este decorado lisérgico invita a la fantasía. Como si Alicia, al precipitarse por la madriguera de un conejo, fuera a parar a Venecia y, en lugar de unas galletitas, se encontrara con un plato de pasta. Fundado en 1982 por Tomás Barragán y Ángel Gago, nació con el ánimo de ser uno de los primeros italianos de Bilbao, honor que corresponde al desaparecido Pasarella. Pastas, pizzas y lasagnas le aseguraron un público fiel cuando todavía las franquicias no habían tomado al asalto la hostelería del Ensanche y hoy resiste como una rareza gracias a un pródigo menú del día que pone acento vasco a los clásicos de la cocina italiana.

Don Angelo (Bilbao)

Dirección
Rodríguez Arias, 19.
Teléfono
944219300.
Web
donangelo.es.
Menú del día
12,80 €.
Menú especial
25 €,

Actualmente llevan los remos de esta góndola José Antonio Fernández en la cocina y Elena Martínez y Juan José Pereda en la sala. Ligados desde hace lustros a la casa, se hicieron cargo de la gestión al retirarse los fundadores, con el propósito de seguir llenando cada día el comedor de familias, parejitas, cuadrillas jóvenes, señoras de mediana edad y no pocos ejecutivos encorbatados.

En lugar de ofrecer sólo una carta de especialidades italianas, decidieron explorar el fértil campo del menú del día con un recetario que, aunque mantiene el aroma transalpino, se acerca en sus materias primas y elaboraciones a la tradición gastronómica vasca.

Fusión italovasca

Ejemplos cristalinos son la ensalada de burrata –«de verdad»– con tomates de Mungia, o la ensalada Napolitana, que bien podría ser Cantábrica gracias a la ventresca de bonito y los lomos de anchoa. Nos decidimos por una ensalada de bacalao con tomates secos, aguacate, lechuga y pimiento verde, ligada con un pil pil muy liviano. Buen ejemplo de la clase de cocina casera, tan de aquí como de allí, que podemos encontrar en la carta de Don Angelo.

Pasta fresca con huevo poché, hongos y foie a la plancha.
Pasta fresca con huevo poché, hongos y foie a la plancha.

El plato estrella de la casa son unos spaguetti con hongos, huevo poché y foie a la plancha que «no nos podemos marchar sin probar». Con esos ingredientes es difícil que el bocado no esté rico, pero se echa en falta una mayor ligazón entre ellos para que el resultado sea todo lo redondo que cabría esperar.

Uno de los mejores ejemplos de fusión italovasca de la casa es el canelón relleno de txangurro. La farsa clásica de centollo, envuelta en pasta de verduras, tiene las mejores virtudes de la cocina casera, aunque al conjunto quizá le sobre algo de bechamel. La justa para llegar sin saciarse a los postres, uno de los puntos fuertes del restorán. Su tiramisú resulta goloso pero ligero, en un emplatado tan kitsch como la decoración del local.

Y es que esa capacidad para juntar a Warhol, Rodolfo Valentino y los Austrias bajo el mismo techo es sin duda uno de los mayores alicientes de este capricho veneciano que, a diferencia de sus vecinos franquiciados, rezuma personalidad.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos