Almiketxu (Bermeo): Brasas en el viejo caserío

Franciso Javier Hormaechea, Guillermo Galparsoro y Tere Bilbao. /MAITE BARTOLOMÉ
Franciso Javier Hormaechea, Guillermo Galparsoro y Tere Bilbao. / MAITE BARTOLOMÉ

La visita a este casa es de obligado cumplimiento para los amantes de la buena mesa, como lo fue para los peregrinos del santuario de Almike

TXEMA SORIA

El restaurante Almiketxu, ubicado en un caserío de 1850 junto al santuario Almike que da nombre a este barrio de Bermeo, está especializado en pescados y carnes a la brasa y es uno de esos locales que hay que visitar obligatoriamente. Aquí se come magníficamente. En el baserri propiedad de la familia Albonigamenor los bermeanos que subían a la ermita paraban a picar chorizo, morcilla o bacalao ajoarriero. Los visitantes habituales comenzaron a demandar besugo a la brasa o merluza en salsa y hace cuatro décadas transformaron la casa familiar en restaurante.

Almiketxu (Bermeo)

Dirección
Barrio Almike, 8. Desde Mungia, con desvío en el alto de Sollube.
Teléfono
946880925.
Web
www.almiketxu.com.
Cierra
Domingo noche y lunes todo el día. En julio, agosto y septiembre no cierra.
Precios
Precio menú diario, hasta finales de junio: 18 €. Precio menú fin de semana y festivos: 30 € + IVA. Precio medio de la carta: 50/60 €.

María Jesús Hormechea –ya jubilada– ha sido durante lustros quien ha llevado el peso del local. Desde 2013 lo regentan José Ramón Albonigamenor (hijo) y su primo, Francisco Javier Hormechea, notable cocinero –y ex pelotari en Tampa y Miami–, que desde 1994 se encuentra al frente de los fogones. Le acompañan Guillermo Galparsoro, Egoitz Elgezabal y Alberto Aranzabal, encargado de las brasas. La sala es cosa de Tere Bilbao, que lleva media vida en la hostelería. Ubicado en un lugar envidiable, este caserío de piedra y madera cuenta con dos comedores amplios, un txoko, una espléndida terraza y un parque para los niños.

Su producto es de primera calidad: las verduras provienen de su propia huerta o de proveedores cercanos, la leche es de los caseríos de alrededor y el pescado se lo traen de los puertos de Ondarroa o Bermeo. El festín gastronómico comienza con sopa de ajo, que goza de gran fama, lo mismo que la sopa de pescado y el marmitako, que ponen en temporada. Para continuar, anchoas en salazón de Bermeo, pimientos verdes fritos, pulpo rebozado y muy jugoso y hojaldre de puerro, todo un hallazgo. En temporada ponen perretxikos en un delicioso revuelto o con un fondo de verdura y ensalada de bonito, además de talo con chorizo o morcilla.

Chuletón .
Chuletón . / MAITE BARTOLOMÉ

Los pescados (piezas grandes para compartir como rodaballo, rey, besugo, rape, bacalao o lubina) los ponen a la brasa con un refrito de aceite, guindilla y ajo. Las anchoas las preparan a la brasa, rebozadas o fritas. Los carnívoros disfrutarán con el chuletón a la brasa presentado en plato de barro, entrecot, solomillo o chuletillas de cordero. Por encargo ponen cordero lechal de Segovia al horno de leña. Y de postre, cuajada con compota, goxua, mousse de limón, arroz con leche. Tienen una bodega muy interesante, a precios ajustados.