Nutrición: faltan legumbres en la dieta

Nutrición: faltan legumbres en la dieta

El ritmo de vida actual arrincona al cocido y lo deja como una receta en vías de extinción, con lo que se pierden nutrientes que nos protegen frente al cáncer y las enfermedades cardiovasculares

FERMÍN APEZTEGUIA

Alarma. Las legumbres están desapareciendo de la dieta. La Federación Española de Sociedades de Nutrición (FESNAD), que agrupa a las principales asociaciones científicas del país, ha llamado la atención estos días sobre el escaso consumo de legumbres que hacemos los españoles. Cada vez menos, tanto que la cosa comienza a preocupar. Por lo que parece, la situación no es exclusiva de nuestro país, sino que se extiende a todo el mundo occidental y está directamente relacionado con el ritmo de vida, en el que no se tiene prácticamente tiempo para nada, salvo para trabajar. Preparar un cocido lleva su tiempo y entre que de lunes a viernes se come mucho fuera de casa y que el fin de semana no hay espacio para pucheros, alubias, lentejas y garbanzos parecen abocados a la extinción culinaria. No deje que ocurra. Su salud se lo agradecerá, según ha recordado esta misma semana la Organización Mundial de la Salud, con motivo del Día Mundial de la Nutrición, que se conmemoró el miércoles.

Llueve sobre mojado. Un informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación publicado hace sólo unos meses señalaba a Euskadi como la autonomía donde mejor se come, a juzgar por el contenido de nuestra cesta de la compra. El trabajo, basado exclusivamente en la producción, distribución y venta de alimentos, citaba al País Vasco como una de las comunidades donde la cesta de la compra se realiza de forma más saludable, porque somos los terceros que más frutas adquirimos (112,5 kilos al año), por detrás de asturianos y castellano-leoneses.

Como salsas, no como principios

Ocupamos el cuarto lugar, empatados con los valencianos, en la adquisición de productos de la huerta y figuramos entre los que nos llevamos más y mejor vino a casa, 6,4 litros por persona y año, superados sólo por Baleares. El resultado podría, a simple vista, parecer muy bueno, pero no lo es tanto. Junto con las luces, estaban también las sombras, y una de ellas es, precisamente, la preocupante falta de legumbres en nuestra dieta, según comenta el presidente del comité científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, el médico nutricionista Javier Aranceta.

Los 'granos' han sido durante miles de años la base de la alimentación humana y seña de identidad de la dieta mediterránea, modelo de alimentación mundial. Euskadi, como el resto de Occidente, suspende en el consumo de legumbres y de hortalizas en general que, como recuerda Aranceta, se compran no para comerse como primeros platos, sino fundamentalmente para la elaboración de salsas.

Siete frente a cuarenta

Los 7 gramos al día de legumbres per cápita que nos comemos los vascos quedan muy lejos, demasiado, de los 40 que recomienda la evidencia científica. Una dieta sana requiere incluirlas en el menú durante todo el año, dos días a la semana en invierno y uno, al menos, en verano. Pero sólo consumimos dos raciones al mes, que es algo «ridículo», a juicio del especialista vasco, presidente también de la sección de Nutrición de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao.

Comemos unos pocos tipos de legumbres, pero existen más de 20.000 especies. A nada que uno se esmere, el menú puede resultar tan variado como sano. Suprimirlas de la dieta supone privarse de un alto y necesario contenido de proteínas, hidratos, fibra y minerales como hierro y magnesio. Todos estos componentes protegen frente a las patologías cardiovasculares y el cáncer, que son las enfermedades que más matan a los vascos. La esperanza de vida de Euskadi figura entre las mayores del mundo. Pero lo que se gana, puede perderse.

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