Cócteles con solera para el verano

Composición Ana Vega. /
Composición Ana Vega.

La tradición coctelera en el País Vasco, con más de un siglo de historia, cuenta con recetas idóneas para refrescarse en días de calor

ANA VEGA PÉREZ DE ARLUCEA

Comienzan a subir las temperaturas y empiezan a asomar las ganas de tomar algo fresquito, sabroso y con hielos tintineantes. Los cócteles, reservados durante el resto del año a las escapadas nocturnas o las sobremesas festivas, apetecen especialmente en época estival y no es necesario limitarse con ellos a las combinaciones de siempre. Tampoco a tener que acudir a un bar o coctelería especializada para disfrutar de un rico trago: con unas mínimas herramientas podremos preparar en casa diversos combinados que, además, son símbolos de la historia coctelera vasca.

La coctelería en el País Vasco puede presumir de elegante origen, habiendo dado sus primeros pasos en el bar inglés de la Sociedad Bilbaína (1913) y en los locales destinados al ocio turístico en el San Sebastián de la belle epoque, como fueron La Perla o la terraza del Gran Casino Kursaal en los años 20. Mezclas de bebidas alcohólicas aparecen también en múltiples recetarios antiguos como el de Florentina Inchausti (1925) o el de El Amparo (1930), y no son pocas las recetas de origen o atribución vasca que salpican la obra de bármans míticos como Perico Chicote o Pedro Talavera, que trabajó en Bilbao durante un tiempo.

Saquen la coctelera, preparan la cubitera y dispónganse a celebrar la llegada del sol con esta fórmulas pimplantes y con solera.

Cock-tail de coñac:

En taza, o copa, se ponen como dos cucharadas de hielo picado, una cucharada de azúcar lo tres a cuatro terrones), dos o tres gotas de bitter, una cucharadilla de curaçao y una copita de coñac. Se bate fuerte y se sirve en copas de vino, con pajas largas. También puede hacerse con vermouth, jerez, etc.

'El Amparo y sus platos clásicos', de Vicenta, Sira y Úrsula Azcaray y Eguileor. Bilbao, 1930.

Ponche de vainilla:

Se mezcla media libra de azúcar con diez copas de coñac, el zumo de dos limones, unas gotas de extracto de vainilla y un kilogramo de hielo picado. Se bate bien y se sirve con pedazos de limón en copas, con pajas. Puede también cocerse vainilla con algo de agua, para el gusto .

'El Amparo y sus platos clásicos', de Vicenta, Sira y Úrsula Azcaray y Eguileor. Bilbao, 1930.

Espuma de limón (sin alcohol):

A media azumbre de agua bien azucarada se le añade el jugo de cinco limones, exprimidos aparte, se revuelve todo bien y se cuela, se baten cinco claras en punto de merengue, que bien unidas con la mezcla anterior se ponen a enfriar.

'Libro de cocina' de Elvira Arias. Vitoria, 1915.

Taurino cocktail:

Unos pedacitos de hielo, unas gotas de orange bitters, unas gotas de curaçao rojo, media copita de jerez seco, media copita de vermouth italiano. Agítese muy bien y sírvase en copa de cocktail, agregándole una corteza de limón.

Dedicado al Club Taurino de Bilbao por Pedro Chicote en 'Cocktails Mundiales', 1947.

Bilbaína cocktail:

En un gran vaso de cristal con pedacitos de hielo: 4 gotas de orange bitter, 6 gotas de curaçao, dos tercios de vermouth y 6 gotas de crema de cassis. Agístese bien y pasar a un vaso con una corteza de limón y una cereza.

'Los secretos del cocktail', de Pedro Talavera. Madrid, 1940.