Jordi Melendo: «Son las emociones las que hacen una copa memorable»

Jordi Melendo, experto en champán, posa con una copa./
Jordi Melendo, experto en champán, posa con una copa.

Iba para carpintero pero una visita a una bodega la cambió la vida siendo adolescente. Hoy es el mayor experto en champán del país

GUILLERMO ELEJABEITIA

Dicen que nadie conoce mejor Champagne que él, pero Jordi Melendo se excusa diciendo que «cuanto más aprende más se da cuenta de lo que no sabe». Con su guía de la región debajo del brazo visita Bilbao. Invitado por la Asociación de Sumilleres de Bizkaia ofrecerá una cata especial en San Mames Jatetxea.

–¿De dónde viene su interés por la región?

–Mi padre era carpintero y mi abuelo también, así que mi destino, como hijo mayor, parecía seguir sus pasos, pero en una visita escolar a Codorniú me enamoré del método tradicional de elaboración del vino espumoso. A los 14 años me maravilló que una botella de vino guardada en una cueva sirva al salir a la luz para celebrar lo bonito de la vida.

–Y a los 18 ya había escrito un libro sobre el cava...

–Sí, mientras estudiaba carpintería empecé a escribir artículos en un periódico del Penedés y a los 18 conseguí publicar un libro que se llama 'Els nostres cavas'. A partir de ahí he hecho de todo en el mundo del vino, de comercial en bodegas, de relaciones públicas, periodista, he impartido cursos... En 1992 visité por primera vez la región de Champagne y me quede fascinado.

–¿Qué tiene el champán que no tienen otros espumosos?

–Que es el primero. Ya en 1551 en Limoux hay documentos que certifican que allí se hacía espumoso. Además la región es especialmente propicia para su elaboración, porque después de la vendimia llega rápidamente el frío y detiene la fermentación, que se reactiva con los calores de la primavera y produce las características burbujas. Y luego ha habido un especial cuidado de los viñedos: mientras en Navarra se han arrancado cepas viejas de garnacha para plantar Merlot, en Champagne siempre han sido muy respetuosos con su patrimonio.

–Ellos tienen la leyenda, pero ¿todo lo que se produce en Champagne es bueno?

–No. Pero sí hay un nivel medio superior al de otras regiones. Hay una autoexigencia de los productores, que hacen lo mismo que hacían sus padres y abuelos, y que tienen un gran respeto por un nombre con tanto prestigio como Champagne.

–Siempre se ha asociado al lujo, pero ¿se pueden encontrar buenos espumosos por menos de 20 euros?

–Los hay. Yo cuando voy allí compro botellas espectaculares por 12 o 14 euros, pero hay que tener en cuenta que la distribución y el comercio acaba encareciendo mucho el producto. Pero no voy a decir marcas porque me pondría en un compromiso.

–No diga marcas si no quiere pero, ¿cuál es la mejor copa que se ha bebido?

–Fue en el viñedo de un bodeguero amigo junto a un rosal que había plantado mi padre y con un champán de 10 o 12 euros, pero la conjunción de emociones hizo de aquella copa la más memorable de mi vida. Sin embargo he podido catar botellas de mil euros un día que estaba de mal humor y ni me acuerdo.

–Mientras otros vinos tienen algo de cotidiano, el champán siempre está asociado a la celebración. ¿Por qué?

–No es casual, ten en cuenta que los reyes de Francia se coronaban en Reims, la capital histórica de la Champaña y su espumoso se convirtió en el vino de los reyes. Ya en el siglo XX supieron vincularse a las estrellas de Hollywood hasta acabar convirtiéndose en el vino del glamour. Pero si detrás de eso no hubiera un entorno privilegiado tampoco serviría de nada.

La única guía en español

Fue Pedro Ballesteros, el primer Master of Wine español, quien animó a Melendo a ir más allá de sus artículos sobre curiosidades en torno al champán y escribir una guía con puntuaciones. Elaborada por un comité de entre 15 y 20 sumilleres en tres días de catas ciegas, recoge más de 450 referencias y es la única en español dedicada a la región vinícola más prestigiosa del mundo.

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