Los cerveceros caseros se citan en Bilbao

Cereal malteado, lúpulo, levadura y precisión en los procesos. Ese es el secreto de la cerveza./
Cereal malteado, lúpulo, levadura y precisión en los procesos. Ese es el secreto de la cerveza.

Los 'home brewers' españoles celebran en Bilbao su congreso anual, en el que comparten ideas y procesos para seguir alimentado su pasión por conseguir la mejor cerveza

SERGIO EGUÍA

La próxima vez que tomes una Ipa o una imperial stout, recuerda que se lo debes todo a los cerveceros caseros. De no ser por ellos, España seguiría siendo un páramo alejado del lupulado jardín. Tierras para El Águila. «Hacíamos cerveza en casa porque no encontrabámos las que nos gustaban». Es la razón que esgrimen Félix López, Mar Sánchez, Mikel Muñoz y Pablo Mallada para entrar en este mundo. Los reunimos la vísperas del congreso anual de la Asociación de Cerveceros Caseros Españoles (ACCE) que se celebra en Bilbao este fin de semana. Con ellos dibujamos la evolución de un sector –«una cultura», puntualiza Mar– que no ha dejado de crecer –«y sigue haciéndolo», aseguran a coro– pero que era casi desconocida hace una década.

Congreso de Cerveceros Caseros

Cuándo
Hasta el 23 de marzo.
Dónde
Hotel Gran Bilbao (Atxuri).
Web
congreso. cerveceros-caseros.com.

«Cuando empezamos, la gente te miraba raro. Ahora todo el mundo conoce a alguien que hace birra», comenta Mikel, que junto a Pablo está al frente de la microcervecera del Basquery y de Drunken Bros. Ellos son el ejemplo de cómo se profesionaliza una afición. Mar también ha seguido ese camino. Fabricante nómada por decisión propia. Elabora profesionalmente para su marca, La Txika de la Cerveza, pero en instalaciones de terceros. Félix, en cambio, se mantiene aún en el ámbito doméstico. «La satisfacción de hacer un producto realmente bueno es difícil de explicar», señala. Ambos son socios de ACCE.

De hecho, «hay home brewers que son mejores que muchos maestros cerveceros», apunta Mikel. Hacer buena cerveza no es complicado. «En la cocina de un piso falta un poco de espacio», reconoce Pablo. Por lo demás solo hay que sumar talento, conocimiento y ser riguroso con los procesos. «Cada día crece la oferta de distintas maltas, lúpulos y levaduras», añade Mar. «Por eso es tan importante la cita de Bilbao, en la que los ponemos en común nuestras experiencias».

El congreso arrancó el anoche en el hotel Gran Bilbao del barrio de Atxuri. Hoy dedican la jornada a charlas especializadas para los socios –Mikel Muñoz imparte una de ellas– y mañana se abre al público. «Queremos que los consumidores finales conozcan más este mundo para que puedan tomar decisiones de consumo cada vez menos mediatizadas por el marketing y los falsos mitos».

Ni mejor ni peor

«No todos es como parece desde fuera», apunta Mario Sancho, regente de La Catedral de la Cerveza, la tienda especializada en craft beer del Casco Viejo. Él es uno de los referentes de este fenómeno porque tiene una visión global, ya que atiende tanto a consumidores como productores. «Por ser artesana, por que se cocine aquí, una cerveza no tiene que ser ni mejor ni peor. Y eso es algo que no siempre se entiende. A veces nos obsesionamos con no sé qué marca americana y aquí hay productos igual de buenos y más frescos. Con otras pasa lo contrario. Todos creemos que nuestro 'hijo' es el mejor del mundo y...».

Por eso insisten: conocer, conocer, conocer. La curiosidad que mató al gato alumbra el nacimiento de una cultura cervecera a la que no dejan de sumarse adeptos. La ACCE tiene ya más de mil socios y solo en Bizkaia superan los 100. Merece mucho la pena probar lo que hacen y, después, que cada uno saque conclusiones de lo que le gusta.