El Anís de la Vizcaína y otros dulces embolingues olvidados

Composición con antigua publicidad del Bar Royal, Vitoria. /Ana Vega.
Composición con antigua publicidad del Bar Royal, Vitoria. / Ana Vega.

Los licores anisados hicieron furor a finales del siglo XIX y en Vizcaya y Álava numerosas destilerías para la fabricación de estos espirituosos

ANA VEGA PÉREZ DE ARLUCEA

Creo que ya les he contado alguna vez aquí que el BOPI (Boletín Oficial de la Propiedad Industrial) es una fuente inagotable de tesoros gastronómicos. En su buscador histórico se pueden encontrar referencias desde 1886 a productos patentados y marcas registradas, la mayor parte de las veces con reproducciones del logotipo o etiquetas originales, y así fue como di con el maravilloso Anís de la Vizcaína. Gracias a otra pequeña imagen de la misma he podido colorearla con sus tonos originales y aquí la tienen ustedes en todo su esplendor, tal y como era hace 130 años con la ría, sus gabarras y una guapa señorita vizcaína con txapela.

Esta marca de «anisado refinado» fue registrada en 1892 por la empresa Fernando Douence y Compañía, propiedad del comerciante de origen francés Fernando Douence. En 1884 residía ya en Bilbao dedicado a la compraventa de diversos productos alimenticios, pero fue en 1886 cuando pidió permiso al ayuntamiento de la Villa para abrir una pequeña destilería con venta de licores al por mayor en la calle Lamana número 1. Durante 10 años gozó Douence de un relativo éxito empresarial, ampliando la fábrica y trasladándola a La Salve.

A lo largo de ese tiempo comercializó el Anís de la Vizcaína además de un cognac llamado Iberia («el mejor de todos los del reino que hoy se conocen», rezaba su publicidad en 1893), un Ron de la Morenita y un curiosísimo Bitter Vasco en cuya etiqueta aparecía el escudo vizcaíno, además de sus supuestos efectos tónicos («entone los estómagos debilitados, abre el apetito y asegura una fácil digestión») y la firma de su inventor, que en esta ocasión prefirió apellidarse Duencechea por aquello de la imagen de marca. Fernando Douence murió en 1896 y poco después su empresa licorera fue a la quiebra, pero su legado pasó a nuevas manos: la destilería fue comprada por la sociedad Ugarte, Bárcena y Aguirre y la preciosa etiqueta del Anís de la Vizcaína sería adaptada por el Anís del Galgo, propiedad de la viuda de Pablo Pomés.

Paul o Pablo Pomés había venido de Pau (Francia) a Bilbao en torno a 1830 para dedicarse a la fabricación de aguardientes, jarabes y licores de distintas clases. En 1860 tenía almacén y alambiques en La Sendeja número 18 y el crecimiento del negocio le permitió abrir en 1867 una nueva fabrica de Areta en la que pondría de encargado a Manuel Acha Barañano, quien años después se haría famoso en Amurrio al frente de Licores Acha.

Pomés y Acha se asociarían precisamente para fundar la destilería alavesa cuna del Karpy, de donde en la última década del siglo XIX saldrían botellas de cognac, crema de menta, marrasquino, ron y licor herbal mercedino de la abadía. Después de la muerte del francés en 1891 su viuda Marta Laforcade se quedó en Bilbao con una pequeña fábrica en Fernández del Campo y Manuel Acha se convertiría en dueño de las instalaciones de Amurrio. La primera comercializaría el Anís del Galgo y el segundo, el Anís Acha del tigre.

El anís era una de las bebidas preferidas en aquella época y se bebía sola, mezclada con brandy, con café o con agua fría y seltz (la famosa «palomita»), razón por la que fueron numerosos las bebidas de este tipo, y fueran dulces o secas, elaboradas en nuestro territorio. La Sociedad Zugazabeitia y Legarra, establecida en 1918, haría célebres en Vizcaya el Anís del Minino y la cazalla Anipaz, de gusto más fuerte. También existirían el Anís Bilbao de Heredero de Abiatúa Hermanos, con la bandera de la ciudad en la etiqueta, y el Anís Goitisolo (de Gorostiaga y Goitisolo).

En tierras alavesas además del anisado de Acha se elaborarían también el Anís Álava de Ibarreche e Ibáñez, con fábricas en Llodio y Bilbao, y el Anís Laurak-Bat fabricado desde 1882 por Lorenzo de Benito en Vitoria.