La UE ofrece diálogo pero se prepara para el choque

Las protestas de británicos contra el 'brexit' han sido numerosas y en muchas de ellas Boris Johnson ha sido también blanco de las quejas./EFE
Las protestas de británicos contra el 'brexit' han sido numerosas y en muchas de ellas Boris Johnson ha sido también blanco de las quejas. / EFE

Bruselas subraya la validez del Acuerdo de Retirada y emplaza a Boris Johnson a evitar un divorcio caótico: «sería una tragedia para todos»

SALVADOR ARROYOCorresponsal. Bruselas

Desde que el 9 de abril los líderes de la UE reiniciaron el contador del '' y fijaron el 31 de octubre como la nueva fecha del divorcio -coincide con el que será el último día de la 'era Juncker'-, la agenda comunitaria ha vivido liberada del 'monotema' durante un período apacible que la Comisión Europea definió como ' break'. La confirmación de Boris Johnson como el nuevo interlocutor británico habría acabado definitivamente con ese respiro si no fuera por el inminente periodo vacacional. Así que hasta septiembre el asunto no volverá a capitalizar la agenda de las instituciones.

Bruselas, en definitiva, reaccionó este martes con cierta equidistancia. Aunque dando muestras de estar preparada para lo que se le viene encima. Hubo felicitación de rigor al que desde este miércoles será nuevo inquilino del 10 de Downing Street, oferta de diálogo, pero también insistencia en la premisa de que el Acuerdo de Retirada, rechazado en tres ocasiones en Westminster, no se va a renegociar; ese margen solo se da a la declaración sobre la relación futura. A ello se añadieron avisos y algún que otro mensaje cáustico.

LA CIFRA

20%
son las probabilidades de que Reino Unido deje la UE sin acuerdo después de la elección de Boris Johnson, según la estimación de Goldman Sachs, que antes las situaba en un 15%.

Todo ello construyó la primera respuesta del Ejecutivo comunitario a la elección de Johnson como sustituto de Theresa May. El Parlamento Europeo, por contra, prefirió esperar. Este miércoles celebra una reunión extraordinaria del grupo de seguimiento del 'brexit' «para responder a la elección de Boris Johnson», anunciaba su portavoz, Guy Verhofstadt. Tras ese encuentro de los eurodiputados con el negociador de la UE, Michel Barnier, se emitirá un comunicado. «Esperando defender el interés de todos los europeos», concluía el belga en Twitter.

Mientras llega ese análisis, el propio Barnier utilizaba la misma red social para expresar un deseo, el «de trabajar constructivamente para facilitar la ratificación del Acuerdo de Retirada y lograr un salida ordenada». Un 'nada nuevo' que coincidía con la felicitación que Jean-Claude Juncker, de viaje en Malta, hacía pública a través de la portavoz Natasha Bertaud: «El presidente quiere trabajar con el nuevo primer ministro del mejor modo posible». Y quien será la sustituta del luxemburgués al frente de la Comisión, la alemana Ursula Von der Leyen, advertía a Johnson desde Francia de que «tenemos muchas y difíciles preguntas que tratar juntos. Debemos establecer una buena relación para proponer algo que sea bueno para la UE y Reino Unido».

«Fiel a lo pactado»

Quien repetirá como vicepresidente primero del nuevo Ejecutivo, el holandés Frans Timmermans, alertaba a Johnson de que debe cumplir con lo ya pactado; «ser fiel a este acuerdo y hacer que funcione». «Escucharemos lo que tiene que decir» cuando venga a Bruselas, añadía. Pero eso sí, con advertencias, el Acuerdo de Retirada es intocable y «una salida sin acuerdo sería una tragedia para todos».

Mucho más irónico fue el comisario de Salud y Seguridad Alimentaria de la UE, el lituano Vytenis Andriukaitis. En un artículo en su blog que titula 'Boris, estás equivocado' encuentra similitud en las estrategias que siguió el 'premier' y otros adalides del . Habla de «estándares» de manipulación informativa comparables a los de la Perestroika soviética, «en términos de distorsión de los hechos, falsificación de la realidad y olvidos conscientes de la propia realidad». Le desea suerte al «recuperar el control» y le emplaza a «gastar más dinero en el NHS (sistema nacional de salud británico) y concluir nuevos acuerdos comerciales rápidamente». En otras palabras, apostilla, «que no le dé a nadie una razón para usar la cita 'Boris, te equivocas' en su contra».

«No tiene tiempo que perder», exigen los empresarios

Los empresarios británicos recibieron al nuevo dirigente conservador con una exigencia clara: que se ponga a trabajar de inmediato para asegurar un acuerdo de salida de la Unión Europea. «No tiene tiempo que perder», resumió la presidenta de la Confederación de la Industria, Carolyn Fairbairn, al tiempo que animaba a Boris Johnson a «no subestimar los beneficios» de un buen pacto para cerrar el 'brexit'. Las Cámaras de Comercio demandaron que se evite «una marcha desordenada» de Europa. Las semanas que quedan hasta el 31 de octubre «son decisivas para muchas firmas», añadió el director interino del Instituto de Directores, Edwin Morgan, que reclamó a Johnson «que apoye a estas empresas». La patronal alemana, por su parte, advierte de que «las amenazas de Londres de marcharse de forma abrupta se volverán contra ellos como un bumerán».

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