Un tribunal permite al 'Open Arms' entrar en Italia

Un tribunal permite al 'Open Arms' entrar en Italia

Un juez del país transalpino ha dado permiso a la ONG española ante la situación de gravedad de los 147 migrantes que viajan a bordo desde hace 13 días

ANDER AZPIROZ

El 'Open Arms' ha puesto rumbo al puerto de la isla italiana de Lampedusa. Lo ha hecho después de que un tribunal de Lazio le diese autorización por hacerlo ante «la situación de gravedad y urgencia excepcionales» que padecen los 147 migrantes que viajan a bordo y muchos de los cuales llevan 13 días en el mar a la espera de que Italia o Malta les ofreciesen un puerto seguro. El tribunal adopta la decisión «para que las personas rescatadas que lo necesiten reciban asistencia médica».

«Estamos a 30 millas de Lampedusa, nos vamos a acercar más y vamos a entrar en aguas territoriales italianas. Vamos a solicitar acercarnos pero ahora no hay ninguna prohibición», ha confirmado Òscar Camps, fundador de la ONG española.

La decisión judicial supone un varapalo para Matteo Salvini. El ministro del Interior italiano ha asegurado las últimas dos semanas que no permitiría la entrada del barco de la ONG española en aguas de su país. El líder de la Liga ha criticado con dureza que un juez decida sobre un asunto como éste y avanzó que firmará una nueva orden para prohibir el desembarco del 'Open Arms'.

Alivio para el Gobierno

El desafío del 'Open Arms' ha golpeado de lleno en un Gobierno socialista que hace un año estrenó su política migratoria con la acogida del 'Aquarius'. Que al Ejecutivo le incomoda sobremanera la situación, y la determinación de la ONG española por desembarcar en Italia o Malta, lo demuestran las duras declaraciones de José Luis Ábalos. «Me molestan los abanderados de la humanidad que no tienen que tomar nunca una decisión», dijo el pasado fin de semana el ministro de Fomento en 'El País'.

El Gobierno se defiende de las críticas, que le han llegado principalmente por la izquierda, y asegura que ningún otro país europeo salva más migrantes en el mar que España. Pero también apunta que los puertos españoles no pueden ser los únicos seguros del Mediterráneo. Argumentos legales no le faltan a esta segunda afirmación. En efecto, la ley internacional del mar obliga a cualquier barco a asistir a los náufragos y ponerlos después a salvo en el puerto más cercano. El problema es que al ultra Salvini la legislación internacional en materia migratoria le importa bien poco.

El Gobierno de Pedro Sánchez se ha visto así atrapado entre las autoridades de Roma, que amenazan con la cárcel y multas millonarias a los miembros de Open Arms, y una ONG decidida desembarcar en la isla de Lampedusa y que ha esperado hasta que un juez le ha dado permiso para hacerlo.

Contactos internacionales

El presidente del Gobierno, que la semana pasada se reunió con decenas de colectivos, ha rechazado por tres veces reunirse con el fundador de 'Open Arms', según informó el mismo Òscar Camps. La ONG asegura sentirse desprotegida por España, a la que pidió que moviese ficha a pesar de que la zona del Mediterráneo donde se produjeron los rescates no sea de su responsabilidad.

En concreto, Camps ha estado días solicitando a Madrid que inste a la Unión Europea a coordinar una solución que podría pasar por el desembarco en Italia y el reparto posterior de los migrantes entre los estados miembros. Con quien sí contactó el 'Open Arms' fue con los gobiernos francés y alemán, según reveló este miércoles Camps. «El presidente galo, Emmanuel Macron, -dijo en una entrevista en la cadena Ser- recibió la información y la respuesta que hemos obtenido es que se ponía en marcha».

El problema para el Gobierno socialista continuará aún cuando se resuelva de forma definitiva la actual crisis del 'Open Arms'. Otro barco de rescate con bandera española, el 'Aita Mari', tiene previsto partir hacia el Mediterráneo occidental la próxima semana. Para colmo, según las encuestas en el país transalpino, en cuestión de meses Salvini podría convertirse en el nuevo primer ministro de Italia.