Siete diputados se escinden del laborismo de Corbyn

Los siete diputados que se han escindido del Partido Laborista de Corbyn./AFP
Los siete diputados que se han escindido del Partido Laborista de Corbyn. / AFP

La prevista quiebra de los dos grandes partidos británicos comienza con la formación de un grupo independiente

IÑIGO GURRUCHAGALondres

Siete diputados del Partido Laborista lo han abandonado para constituirse como grupo parlamentario independiente. Es, según han explicado en una rueda de prensa, el primer paso para la formación de un nuevo partido político. Abandonan el laborismo por su rechazo de la dirección del partido por el actual líder, Jeremy Corbyn.

El anuncio de Chuka Umunna, en su día señalado como posible líder, y de otros seis diputados con menos relieve, era esperado, pero se queda corto con respecto a las expectativas de que anunciarían ya la formación del nuevo partido. Pretenden convertir su grupo parlamentario en un foco de atracción para otros diputados en las próximas semanas y reparar juntos «un sistema político roto».

Los motivos citados para la marcha van desde la ambigüedad de Corbyn sobre el 'brexit' al «paternalismo» hacia las aspiraciones de la clase obrera que mostraría el laborismo izquierdista y a los abusos antisemitas en la vida interna del partido que denuncian miembros, como la ahora escindida, Luciana Berger. Son diputados más identificados con los gobiernos de Tony Blair o Gordon Brown.

Corbyn fue elegido líder en 2015, con el apoyo de grandes sindicatos y de nuevos afiliados. Había ocupado durante más de tres décadas el seguro escaño de Islington Norte, en Londres, sin desempeñar nunca un puesto de gestión. Contumaz rebelde contra previas direcciones laboristas, es partidario del desarme nuclear unilateral y ha mostrado solidaridad con rebeliones armadas en Irlanda y Oriente Próximo.

La fractura llega cuando los sondeos señalan que el Partido Conservador ganaría unas elecciones si hoy se celebrasen. Comentaristas políticos británicos advierten sin embargo que una parte sustancial de electores que no votaron en 2017 lo harían ahora por el laborismo o que el programa de reforma radical de la gestión económica puede darles circunscripciones esenciales.

Bandas rivales

La escisión recuerda a la ya sufrida por el Partido Laborista en 1981, cuando, tras la derrota electoral de James Callaghan ante Margaret Thatcher, fue liderado por su tendencia izquierdista encarnada entonces por Michael Foot. Cuatro exministros fundaron el Partido Socialdemócrata (SDP), que con el paso del tiempo se fundiría con el Liberal para formar los Liberal-Demócratas.

Bautizados como 'la banda de los cuatro', como parodia de los depuestos líderes de la revolución cultural en China que estaban siendo entonces juzgados, David Owen, Shirley Williams, Roy Jenkins y Bill Rodgers abandonaron un partido que liderado por Foot se había comprometido con la salida británica de la Comunidad Económica Europea y el desarme nuclear unilateral.

En los últimos meses han emergido nuevos pequeños partidos y los liberal-demócratas se han abierto para absorber a diputados conservadores o laboristas y promoverlos inmediatamente en sus listas electorales. Se ha hablado también de la emergencia de una nueva gran fuerza en torno a Chuka Umunna y otros. El sistema electoral hace muy difícil su avance y favorece a los establecidos.

Algunos diputados laboristas, como los que se escinden, temen que serán depuestos como candidatos en sus circunscripciones, en los próximos comicios, porque las agrupaciones locales han multiplicado su afiliación con miembros más izquierdistas, seguidores de Corbyn. La creación de un nuevo partido puede ser su único recurso para seguir en la política.