Todos los partidos alemanes coinciden en aislar a los ultras

Merkel celebra con ministros y líderes regionales de la CDU el triunfo electoral en Sajonia./SASCHA STEINBACH / epa
Merkel celebra con ministros y líderes regionales de la CDU el triunfo electoral en Sajonia. / SASCHA STEINBACH / epa

El incuestionable ascenso de AfD en los comicios regionales de Brandeburgo y Sajonia no revierte su condición de formación paria

JUAN CARLOS BARRENABerlín

El populismo alemán de extrema derecha continúa aislado. Pese a su incontestable ascenso en los comicios regionales de Brandeburgo y Sajonia del domingo y aunque consiguió el apoyo de casi el 25% del electorado, Alternativa para Alemania (AfD) sigue siendo una formación paria a la que los demás partidos niegan toda posibilidad de diálogo y reprochan sus planteamientos xenófobos y ultranacionalistas, así como su proximidad a movimientos neonazis y extremistas de derechas antidemocráticos.

Para que no hubiese lugar a dudas la presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y ministra federal de Defensa, Annegret Kramp-Karrenbauer, reiteró este lunes su rechazo absoluto a toda cooperación con AfD, aunque uno de cada cuatro electores respaldará a los populistas. Preguntada si la CDU puede permitirse el lujo de marginar a la cuarta parte del electorado, dijo resuelta: «Sí, podemos» y recordó que ese rechazo fue establecido por los gremios del partido. También socialdemócratas, verdes, liberales y La Izquierda expresaron su tajante negativa a tan siquiera dialogar con la ultraderecha.

LA CLAVE:

Líneas rojas.
Rechazan toda posibilidad de diálogo y reprochan sus planteamientos xenófobos y ultranacionalistas

El ganador de los comicios en el Estado federado de Sajonia y líder regional de la CDU, Michael Kretschmer, subrayó que ese rechazo a todo diálogo o posibilidad de negociación con AfD obedece a un compromiso con los propios electores. «Estoy firmemente convencido de que muchos abstencionistas y votantes de otros partidos apoyaron a la CDU precisamente por ese motivo», señaló Kretschmer. La Unión Cristiano Demócrata «debe decir clara e inequívocamente que con la gente de AfD no habrá nada: ni una coalición, ni cooperación y ningún tipo de actuación común. Esa claridad es necesaria», destacó el vicepresidente de los conservadores, Thomas Strobl.

Afirmaciones que parecen no impresionar a los populistas, convencidos de que las negociaciones que se avecinan en Sajonia para formar Gobierno, probablemente un tripartito encabezado por la CDU y con los socialdemócratas (SPD) y Los Verdes como socios menores, serán complicadas.

Cuestión de tiempo

El líder de Alternativa para Alemania, Alexander Gauland, cree que los ecologistas serán tan exigentes que imposibilitarán un acuerdo. «Y entonces surgirá la pregunta: ¿no es mejor conversar por una vez con AfD?», comentó Gauland, convencido de que el fin de la marginación de su partido es cuestión de tiempo y que llegará en el momento en el que se rompa el consenso para aislarlos.

En todo caso y aunque los cristianodemócratas consiguieron frenar a los populistas en Sajonia y los socialdemócratas (SPD) en Brandeburgo, son cada vez más las voces alarmadas por el auge del populismo de extrema derecha, sobre todo en los Estados federados del este , donde AfD ha sabido aprovechar y fomentar los resentimientos, frustraciones y desencantos de la población, en muchos casos decepcionada por el proceso de reunificación del país.

El análisis de los resultados realizado por el instituto Infratest Dimap revela que ningún partido se ha beneficiado tanto del aumento de la participación electoral en Brandeburgo y Sajonia como AfD. Prácticamente el 40% de quienes votaron el domingo a los populistas no habían acudido a las urnas hace cinco años. Sólo en Sajonia, Alternativa para Alemania triplicó sus votos frente a los comicios de 2014 y arrebató 80.000 sufragios a los conservadores, el partido ganador.

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