May une su partido pero revienta el 'Brexit'

La primera ministra, Theresa May, y el titular de Economía, Philip Hammond, ayer en los Comunes./AFP
La primera ministra, Theresa May, y el titular de Economía, Philip Hammond, ayer en los Comunes. / AFP

La primera ministra acomete una misión que consideraba imposible, quebrar la voluntad comunitaria en dos semanas

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres

Theresa May abrirá una nueva negociación sobre el Acuerdo de Salida de la Unión Europea, de tal modo que pueda ser respaldado por el Parlamento británico. Si no logra las modificaciones «significativas y con fuerza legal» que desea antes del 14 de febrero, su Gobierno promoverá un voto de los diputados para decidir entre diversas opciones para salir del estancamiento sobre el 'Brexit', previsto para el 29 de marzo.

La líder británica rompe el Acuerdo negociado durante cerca de dos años con el resto de la UE y que consideraba inmutable únicamente añadiendo alguna aclaración, incluso después del rechazo por abrumadora mayoría en el Parlamento, hace quince días. Ahora tiene que convencer en dos semanas a Bruselas de eliminar el mecanismo diseñado en el Acuerdo para evitar una frontera fuerte en Irlanda.

Para eludir nuevas derrotas en la Cámara de los Comunes, unir a su quebrado grupo parlamentario y mantener el apoyo de los unionistas norirlandeses, vital para su continuidad en el Ejecutivo, May apoyó una vaga propuesta del diputado conservador Graham Brady, que es una afirmación por el Parlamento de que aprobará el Acuerdo de Salida «si el tratado se modifica especificando que la salvaguarda irlandesa expira el 31 de diciembre de 2021».

May ofrecerá al negociador jefe comunitario, Michel Barnier, «diferentes alternativas» que no ha especificado. Y tendrá «en consideración» un plan pactado entre 'brexiters' y conservadores moderados: extender hasta el final de 2021 el plazo para negociar una relación futura que evite la frontera irlandesa y para que las dos partes se preparen adecuadamente para una salida si no hay acuerdo.

Posición «fortalecida»

Brady argumentó en el debate parlamentario que su propuesta, aprobada por 317 votos a favor y 301 en contra, «fortalece la posición de la primera ministra, porque esta vez puede decir que tiene un mandato del Parlamento para obtener de la UE un cambio real». En los últimos días había explicado que la neutralización de la salvaguarda irlandesa podría hacerse mediante la inclusión en el Acuerdo de Salida de un anexo.

La diputada norirlandesa independiente Sylvia Hermon, viuda de un jefe de la Policía y que representa la circunscripción más unionista y más rica de la región, Down Norte, cambió su intención de apoyar al Gobierno y decidió votar en contra, por considerar, como otros muchos norirlandeses, que la salvaguarda -unión aduanera y en áreas del mercado común- es un mecanismo beneficioso para la región.

En la larga sesión, el más veterano diputado en los Comunes, el conservador Ken Clarke, mostró su rechazo a las quejas del Gobierno sobre el intento de diversos diputados de someter la dirección del 'Brexit' al control del Parlamento. Los tribunales tuvieron que forzar a May a pedir la aprobación a la Cámara para iniciar el 'Brexit' y los diputados arrancaron la concesión de mantener estos debates y votaciones.

Otro veterano conservador, Oliver Letwin, inició su intervención afirmando que ya no le importa «qué tipo de acuerdo tenemos». «Lo votaré si permite una salida suave», añadió. Y alertó a los colegas en sus escaños de que están llevando al país a una arriesgada salida sin acuerdo, y que «si ocurren cosas terribles a la gente por esos riesgos, no podremos decir que es la culpa de otros».

Clarke y Letwin votaron por una enmienda que propone que el Parlamento imponga la tramitación de un proyecto de ley que extiende el plazo del 'Brexit' en nueve meses si el 26 de febrero el Gobierno no ha logrado la aprobación de una salida acordada del bloque comunitario. La dirección laborista apoyó la enmienda, matizando que quería acortar el plazo a tres meses durante la tramitación de la ley.

«Está atrapada»

Yvette Cooper, la laborista que encabezaba la enmienda, preguntó tres veces a May si estaba dispuesta a solicitar la extensión del plazo del 'Brexit' o a aceptarla si así lo vota el Parlamento, y la jefa del Gobierno rehusó en las tres ocasiones. «Siempre había creído que no es el tipo de persona que quiere causar sufrimiento a los demás, pero miro ahora a sus ojos y creo que ha cambiado, porque está atrapada», le dijo Cooper.

La enmienda fue rechazada (298-321) con la ayuda de laboristas 'brexiters', como también otra, del conservador Dominic Grieves, en la que se proponía que el Parlamento estableciera una serie de debates sobre diferentes opciones para salir del atasco. El laborista Chuka Umunna explicaba a la BBC que la Cámara tendrá que dirigir el proceso porque May no podrá satisfacer a las facciones de su propio partido.

La victoria de May gracias a una unidad 'tory' improvisada y precaria alienta la idea de que los negociadores de la UE van a ceder ante el riesgo de una salida sin acuerdo, aunque Londres mantiene el pulso en esos términos; y se basa de nuevo en la promesa de que las decisiones capitales -acuerdo, aplazamiento, salida sin acuerdo...- podrán tomarse en dos semanas.

El Parlamento anotó en una votación no vinculante su rechazo de un abandono de la UE sin acuerdo por 8 votos. Al ser respaldada esta propuesta por la primera ministra, el líder laborista, Jeremy Corbyn, ofreció inmediatamente entrevistarse con Theresa May, algo que había rechazado la pasada semana porque la jefa del Ejecutivo se negaba a descartar la marcha sin acuerdo.