La UE compromete más apoyo a Marruecos para contener la migración irregular

Inmigrantes en el lado marroquí de la valla que divide España y Marruecos./EFE
Inmigrantes en el lado marroquí de la valla que divide España y Marruecos. / EFE

Bruselas tiene asignada una ayuda de 140 millones que aún no ha canalizado en su totalidad

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYOCorresponsal en Bruseal

La UE reforzará su apoyo a Marruecos para contener el flujo de migrantes irregulares que el pasado año convirtió a España en el país del flanco mediterráneo con mayor número de entradas (65.356). La cifra se encuentra a años luz de los cientos de miles que llegaron a Europa a través de las costas griega e italiana durante la crisis de 2015, y que confirmó la vulnerabilidad de la frontera común y abrió heridas entre los Estados miembros, entre el norte y el sur, que los populistas y euroexcépticos aún continúan explotando.

Hoy el término 'crisis' ya no se ajusta a la realidad del fenómeno. Aunque desde la Comisión Europea se ha insistido este miércoles en la necesidad de «seguir abordándolo» teniendo en cuenta que no se puede hacer de forma autónoma, sino conjunta, y trabajando en todos los frentes y eso incluye la cooperación con terceros Estados, el refuerzo de las fronteras exteriores, y la consolidación de «un sistema de asilo adaptado a las necesidades» de los próximos años.

España es el país que está hoy sometido a la presión migratoria más fuerte. Y el Ejecutivo comunitario incide en el compromiso de «continuar prestando apoyo operativo, financiero y político», con referencia expresa a los 36 millones en ayudas de emergencia comprometidos en 2018. Pero también a los 140 que tendrían como destino el país del Magreb y que todavía no han sido transferidos en su totalidad. «Estamos trabajando para reforzar las relaciones con Marruecos y crear una asociación cada vez más próxima, profunda y de envergadura», ha subrayado Dimitris Avramopouluos.

El comisario europeo de Migración apuntó que uno de los motivos por los que España se ha convertido en el destino de un mayor número de migrantes (el pasado año solo entraron por Grecia 50.215 mientras que a través de Italia lo hicieron 23.370) se debe a que las rutas que atraviesan Libia «ahora están mejor gestionadas gracias al apoyo de la UE y de las autoridades italianas». En estos momentos considera «crucial» la cooperación con Marruecos, ha remarcado después de resaltar el «importantísimo» papel que está jugando España, que «está ejecutando todas nuestras políticas sobre el terreno».

La situación en Grecia, un país que ha pasado de cientos de flujos diarios hace apenas cuatro años, a 81 de media, también preocupa. Se ha contenido la migración irregular, en gran parte, se destaca, con una inyección en ayudas a Turquía (el país escudo en la zona) que se mueve en los 2.000 millones de euros. «Nos siguen preocupando y mucho las dificultades económicas y el hacinamiento en sus islas. Es importante reforzar solicitudes de asilo y facilitar los retornos», ha subrayado el representante comunitario de migración. Hoy la mayor inquietud se refiere a la necesidad de buscar alojamiento a los 2.000 menores que han llegado sin acompañantes.

Y respecto a Italia, la Comisión hace un llamamiento para aclarar el futuro de la misión naval Sofía, que se puso en marcha en 2015 para combatir a los traficantes de personas, y que expira el próximo 31 de este. «Esta cuestionada», reconoció el comisario europeo en clara alusión a la negativa del gobierno del populista Movimiento 5 Estrellas y la ultraderecha Liga Norte a que las costas italianas sean las únicas en las que es posible el desembarco de los rescatados en el mar (en torno a 45.000). «Corresponde a los italianos decidir si debemos seguir» con esta operación.

Avramopouluos, ha insistido en que, pese a todas las dificultades y al incumplimiento de algunos países, «nuestras fronteras exteriores están ahora mejor gestionadas y protegidas que nunca». La policía de fronteras y costas «ha supuesto un cambio radical,» en favor de esa nueva situación. «Pero queremos seguir avanzando más», en clara referencia al proyecto de Jean-Claude Juncker de reforzar la guarda de fronteras y costas Frontex hasta alcanzar los 10.000 efectivos; un plan que desde que se propuso ha generado reticencias entre algunos de los socios por entender que menoscabaría su soberanía.