Los suizos aprueban endurecer la normativa sobre posesión de armas

Los suizos aprueban endurecer la normativa sobre posesión de armas
AFP

La polémica surge en que los ciudadanos pueden conservar los fusiles de asalto al terminar el servicio militar obligatorio

Ginebra

Suiza ha aprobado este domingo en referéndum adoptar una legislación sobre control de armas similar a la aplicada dentro de la Unión Europea. Cerca de dos tercios de los electores de la Confederación (63,7%) han apoyado la reforma legal (contra 36,3% a favor del no), en una consulta que ha tenido una participación del 43,4%, según las cifras definitivas dadas por la agencia de prensa suiza Keystone-ATS.

La diputada del Partido Socialdemócrata de Suiza Priska Seiler-Graf ha expresado su alivio por la aprobación de la propuesta, ya que no esperaba un resultado tan claro: «El argumento del espacio Schengen ha sido importante en la contienda electoral, pero también contar con una mayor protección para las fuerzas armadas, ya que circularán menos armas».

La polémica saltó porque la tradición en Suiza es que los militares conserven sus fusiles una vez terminen su servicio en el Ejército. Además, hay numerosos clubes de tiro en el país helvético que reivindican sus prácticas como parte de su patrimonio cultural e identidad nacional. Suiza tiene una de las tasas más altas de posesión de armas en Europa, ya que casi el 48% de los hogares cuentan con un arma.

Suiza no forma parte de la UE, pero sí está integrada en el espacio Schengen que permite la libre circulación de personas y mercancías, por lo que afrontaba una salida de Schengen y del Acuerdo de Dublín sobre asilo si no armonizaba su legislación sobre armas.

Este domingo también se ha aprobado en referéndum una reforma fiscal con un 66 por ciento de votos a favor y un 34 en contra, según los datos de SRF.

La Ley Federal sobre Reforma Tributaria y Financiación del Seguro de Vejez y Supervivencia AHV/AVS (RTFA) incluye una modificación del sistema de tributación del impuesto de sociedades que ya fue rechazada en febrero de 2017 en referéndum y la iniciativa Provisión Vejez 2020, vetada en septiembre de 2017. Su reformulación en una sola ley ha permitido su aprobación.