Robles sobre de la retirada de la fragata: «Estados Unidos ha cambiado unilateralmente las condiciones de la misión»

Imagen de archivo de la fragata 'Méndez Nuñez'.

La ministra de Defensa asegura que la 'Mendez Núñez' volvería al grupo de ataque cuando finalice la operación americana en plena tensión con Irán, o será desviada a la Operación Atalanta contra la piratería

SALVADOR ARROYO

No existe trasfondo político, no se valora el carácter beligerante de la nueva misión encomendada por Washington al operativo de combate en el Golfo Pérsico ni tampoco se entra a analizar si ese nuevo criterio podía suponer un riesgo para la integridad de la tripulación española. Esta ha sido la sucesión de 'noes' que la responsable en funciones de Defensa, Margarita Robles, ha lanzado este martes desde Bruselas, donde participa en una reunión con sus colegas europeos, después de que su Ministerio haya decidido retirar la fragata española 'Mendez Núñez' del grupo de combate de apoyo desplegado en esas aguas, que lidera el portaaviones estadounidense 'USS Abraham Lincoln'.

La medida se activa en plena escalada de la tensión entre Washington e Irán, con el despliegue adicional de una batería de misiles y con la intención, según The New York Times, de la Administración Trump de destinar hasta 120.000 soldados más a la zona. Robles no ha realizado ninguna alusión a ese contexto de 'preguerra'. Y ha intentado aislar la iniciativa del Gobierno español minimizando tanto su naturaleza como el impacto diplomático que podría llegar a tener (Estados Unidos aún no se ha pronunciado). Ha subrayado (en más de cinco ocasiones) que la decisión responde a criterios puramente «técnicos y militares» y que estaba prevista en el acuerdo suscrito entre España y Estados Unidos para este operativo.

En síntesis, la ministra en funciones ha remarcado que la marcha de la embarcación española, que se dirigió hacia el puerto de Bombay, se debe a que Washington ha modificado «unilateralmente» el objeto de la misión. Lo firmado hace dos años, aseguró Robles, contemplaba un «despliegue de carácter práctico pero también la conmemoración del V Centenario de la Vuelta al Mundo». «Ya se decía (en ese compromiso) que tanto americanos como españoles podían visitar hasta 28 puertos diferentes y en este caso se ha producido una interrupción temporal provisional de la integración de la fragata en el grupo de combate teniendo en cuenta las propias previsiones».

El pacto bilateral se circunscribía, según sus palabras, a una conmemoración que aún se pretendía mantener. «Consideramos que se interrumpe provisionalmente (la participación española) sin perjuicio de que cuando volvamos a la situación prevista continuaremos porque lo que queremos es la mayor cualificación de la fragata y celebrar el V Centenario», ha remarcado Robles.

Incidiendo en el término «normalidad» negó cualquier paralelismo entre esta decisión y la retirada de las tropas españolas de Irak en 2004, que se articuló bajo el primer mandato del ex presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, generando una importante crisis diplomática entre Estados Unidos y España. «Estados Unidos no se lo puede tomar de ninguna manera, porque esto estaba ya previsto, del mismo modo que no reprochamos a Estados Unidos que se haya salido del acuerdo».

Robles planteó que ya había avanzado esta medida la pasada semana en un acto en Morón de la Frontera en un intento por defender que se había advertido con la suficiente antelación. En principio la fragata se reincorporaría al grupo de combate del 'USS Abraham Lincoln' «en cuanto termine la actual misión no prevista» de Estados Unidos. Y si finalmente esta se dilatase indefinidamente, en su defecto, se desviaría como refuerzo a la Operación Atalanta «que ha sufrido un repunte en las últimas semanas en la lucha contra la piratería» en el Índico.

Como ministra de Defensa Robles no juzgó el carácter de la «misión no prevista» de los norteamericanos en plena tensión con Teherán, aunque sí dijo que había valorado que «en este momento que el grupo de combate Abraham Lincoln se dirige a una zona, en un contexto político determinado, con intervención de aviones B-52 (bombarderos)» entendía que el nuevo cometido no responde a la naturaleza original del compromiso bilateral entre Estados Unidos y España y «en cumplimiento de ese acuerdo, la fragata va a ir a otras misiones».