May acuerda con Juncker garantías de última hora para encarrilar el 'Brexit'

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, recibe a Theresa May en el Parlamento de Estrasburgo./Jean-Francois Badias / afp
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, recibe a Theresa May en el Parlamento de Estrasburgo. / Jean-Francois Badias / afp

La 'premier' viaja de urgencia a Estrasburgo y concreta con el luxemburgués una fórmula para facilitarel 'sí' de Westminster

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYO

La montaña rusa del 'Brexit' lanzó ayer a Theresa May a un viaje a la desesperada a Estrasburgo para buscar un acuerdo de última hora con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. En la localidad francesa, donde esta semana tiene sesión plenaria la Eurocámara y se celebra el Consejo de Comisarios del Ejecutivo comunitario (que preside el luxemburgués), la 'premier' buscaba arañar anoche las precisiones jurídicamente vinculantes que permitan a su plan de salida de la UE superar el segundo asalto en Westminster hoy, a 17 días de la fecha prevista para el divorcio.

Las escasas opciones que tenía de conseguirlo antes de este encuentro, incluso la posibilidad de recibir un golpe de intensidad similar al de enero –cuando la Cámara de los Comunes rechazó su pacto con Bruselas por 230 votos–, dispararon las especulaciones de que (una vez más) May pudiera optar por el aplazamiento. Pero no lo hizo. Se inclinó por ese movimiento 'in extremis' hacia Estrasburgo para cerrar allí, tras dos horas y media de reunión, una declaración conjunta con la UE que fue expuesta por los dos protagonistas en una rueda de prensa que comenzó a las 23.43 horas y concluyó a las doce de la noche.

Un acto de apenas 16 minutos que en sí ya tenía una intención: apuntalar a la británica antes de la reválida en Londres. Pero el fondo cambia poco. Nada, de hecho, porque no se toca el Acuerdo de Retirada. Sí se complementa con unos textos en los que se garantiza que la UE nunca atrapará a Reino Unido contra su voluntad. En suma, en caso de que tuviera que activarse la controvertida salvaguarda irlandesa o 'backstop' y la Europa comunitaria pretendiera eternizarlo, un tribunal de arbitraje podría posibilitar la salida unilateral. Un supuesto que, visto desde Bruselas, resulta 'kafkiano' pero que a los ojos de los euroescépticos era una amenaza. Ahora, se supone, quedaría neutralizada. Más o menos, porque el propio Juncker admitió que no se descarta un nuevo varapalo en Westminster.

Por si acaso, advirtió que el lío montado por los británicos ya no da para más: «Hemos acordado un conjunto de instrumentos relativos al acuerdo de retirada legalmente vinculantes. Estos instrumentos proporcionan aclaraciones significativas y garantías legales sobre la naturaleza del 'backstop', que es una póliza de seguro». Irrenunciable.

La última oportunidad

Recordó que el gran pacto que May acordó con los Veintisiete en noviembre, tras más de dos años de negociaciones, ha permanecido bloqueado 105 días en Londres. «Ahora se da una segunda oportunidad». Pero no habrá una tercera, subrayó; «no habrá más interpretaciones de las interpretaciones; no hay más garantías de las re-garantías». Tanto es así que 'invitó' a que la ruptura se consume con acuerdo antes del 26 de mayo, cuando se celebran las elecciones europeas. «Si Reino Unido no ha salido de la UE para entonces, será legalmente requerido para celebrar elecciones» en las que elegiría a sus representantes en el Parlamento Europeo. Un mensaje de Juncker a Donald Tusk, presidente del ConsejoEuropeo, emplazándole a que los textos aclaratorios sean aprobados en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la próxima semana (días 21 y 22) si pasan el filtro de Westminster.

«Con estos cambios vinculantes queda claro que (la salvaguarda) será temporal y que si se aplicase pues también garantizamos alternativas como también pidió el Parlamento», fue la interpretación que hizo May de lo pactado. Su rostro no reflejaba, precisamente, convencimiento. Voluntaria o involuntariamente habló del Acuerdo de Retirada en varias ocasiones frente a la precisión del luxemburgués de que se hablaba de un «complemento»; que el acuerdo «no se reabre».

Si finalmente May logra hoy el respaldo parlamentario suficiente –ya el líder de la oposición Jeremy Corbyn emplazó a rechazarlo a media noche–, el presidente de la Comisión Europea comprometió el inicio «inmediato» de los contactos para negociar sobre la relación futura con el que sería ya un tercer Estado.

Las claves

275
firmas financieras están moviendo activos y fondos valorados en 1,07 billones de euros a otros países de la UE por el 'Brexit'.
Voto de hoy.
El Parlamento británico se pronunciará de nuevo sobre el Acuerdo, con las nuevas condiciones si las hay. Si sale 'sí', Reino Unido abandonará la UE el 29 de marzo.
Mañana.
Si hoy no se respalda el Acuerdo, mañana se votará si se sale sin acuerdo. Si sale 'sí', se abandona la UE el 29, sin prórroga.
El jueves.
Si se vota 'no' hoy y mañana, el jueves se votará la prórroga del Artículo 50.