Netanyahu 'reinará' otros cuatro años en Israel si la justicia se lo permite

Netanyahu 'reinará' otros cuatro años en Israel si la justicia se lo permite

Solo los casos de corrupción en los que está inmerso pueden evitar que lidere el Gobierno por quinta vez y llegue a ocupar el cargo 17 años, superando así al histórico Ben Gurion

MIKEL AYESTARAN  CORRESPONSAL. JERUSALÉN

Ni los casos de corrupción, ni la unión de tres ex jefes del Ejército han podido con un Benyamin Netanyahu, que ha vuelto a ser el elegido por los israelíes para liderar el próximo Gobierno. Después de una «noche dramática», según los medios locales, el recuento de votos supera ya el 97% y aunque Likud y la lista opositora Azul y Blanco empatan a 35 escaños, es la formación del primer ministro la que tiene más opciones de formar Gabinete gracias al apoyo en la cámara de los partidos ultranacionalistas y religiosos.

Al final del recuento el Likud podría sumar apoyos hasta llegar al menos a diez escaños más que sus oponentes. Una situación que permitirá a su líder enfrentarse al fiscal general, Avijai Mandelblit, con la fuerza que le otorgan las urnas para hacer frente a las acusaciones de «soborno, fraude y abuso de confianza». Sus potenciales aliados en la Kneset (Parlamento) ya han adelantado que mantendrán su apoyo aunque sea imputado.

Tras la cautela de los primeros momentos, el primer ministro acudió pasadas las dos de la mañana al lugar donde su partido seguía el recuento y anunció «un triunfo magnífico. El pueblo de Israel me ha respaldado para un quinto mandato, y me ha expresado una confianza todavía mayor«. Netanyahu, que acumula 13 años en el cargo, superará de esta forma al fundado del Estado de Israel David Ben Gurion como primer ministro con más años en el cargo y podrá cumplir la promesa de anexionar Cisjordania que efectuó en los últimos días de campaña. El dirigente conservador tuvo que elevar mucho la voz ante los gritos de «¡Bibi, el rey de Israel, Bibi, el rey de Israel!» de sus partidarios.

El líder de la oposición, Beni Gantz, también se proclamó vencedor de los comicios y quiso ver la botella medio llena desde el comienzo del recuento. «Todo parece desalentador, pero hay que esperar a tener los resultados definitivos. Es posible que haya cambios de última hora y que esto nos permita hacer algún movimiento», ha declarado el ex general para tratar de mantener arriba el ánimo de sus votantes, que durante horas soñaron con un cambio que no será posible esta vez porque los partidos de izquierda, centro y las formaciones árabes que podrían haberle dado la mayoría en la mayoría se han hundido en las urnas.

 

En su editorial, el diario 'Haaretz', crítico con el primer ministro, apunta a que «la consecuencia más clara de estos comicios es que, pese al hundimiento del laborismo, Azul y Blanco se ha erigido en una alternativa válida al Likud. Esta formación partido comenzó a funcionar hace tan solo unas semanas y ha logrado convertirse alcanzar el nivel de voto del partido en el gobierno», lo que significaría que «muchos israelíes han mostrado su hartazgo» con el primer ministro.