El Senado de EE UU se opondrá a la «emergencia nacional» de Trump

Derribo de uno de los prototipos de muro en la frontera entre EE UU y México. /AFP
Derribo de uno de los prototipos de muro en la frontera entre EE UU y México. / AFP

El republicano Rand Paul votará en la Cámara Alta con los demócratas y obligará al presidente a usar el veto por primera vez en su mandato

MERCEDES GALLEGOCorresponsal. Nueva York

Aquejado de un repentino sentimiento de coherencia ideológica, el senador republicano Rand Paul ha anunciado en la cadena de tevisión Fox que se unirá a los demócratas para refutar la emergencia nacional que Donald Trump ha declarado en la frontera, porque «perdería mi alma política si decidiera tratar al presidente Trump distinto al presidente Obama».

Paul no es el único que ha roto filas con el mandatario por defender el orden constitucional para la adjudicación de fondos públicos, pero sí será el voto decisivo. Los otros tres senadores que ya habían anunciado su decisión -Susan Collins, Lisa Murkowski y Thom Lins- no sumaban suficientes votos para torpedear la mayoría republicana en el Senado. Con el voto de Paul la propuesta de ley impulsada por los demócratas triunfará en el Senado por mayoría simple y obligará al presidente a utilizar por primera vez en su mandato el derecho a veto.

LA CLAVE

4
republicanos apoyarán la ley demócrata. Era el número mínimo para que se apruebe en el Senado.

La medida será sobre todo simbólica. Con la posición minoritaria de los demócratas en la Cámara Alta y su ligera mayoría en la Cámara Baja, sería prácticamente imposible que la ley alcanzase los dos tercios necesarios para blindarse del veto presidencial. No obstante, demuestra que algunos republicanos están dispuestos a pintar una raya roja a Donald Trump en hasta dónde puede llegar acaparando poder.

«Apoyo al presidente Trump y me sumé a su lucha para conseguir financiación para el muro», explicó el senador de Kentucky a la audiencia de Fox, «pero no puedo aceptar que use el poder de declarar una emergencia para saltarse al Congreso, donde ya tuvimos esta conversación y de hecho cerramos el Gobierno en batalla pública».

Espalda cubierta

Paul ha saltado con red. Sabe que Trump no le necesita para seguir adelante con su plan, lo que le permite quedar bien con los muchos seguidores libertarios que ha heredado de su padre -tres veces candidato presidencial-. Falta ver si el mandatario lo entenderá o intentará vengarse de él en las primarias, apoyando a quien intente ganarle el asiento del Senado.

Otros senadores como Lamar Alexander han dado señales de estar en su línea, pero se han negado a hacerlo público hasta que llegue el momento de la votación. «Aprendí hace mucho tiempo que en el Senado de EE UU no es astuto anunciar un voto que a lo mejor nunca necesitas ejercer», dijo a la prensa el senador de 78 años. Su temor es que si se le permite a Trump sentar el precedente de apropiarse de fondos que el Congreso aprobó para otros fines, «no hay límites para imaginarse lo que el próximo presidente de extrema izquierda podría hacer para dañar a nuestro país».

El amor por el país y por la Constitución no parecen convencer a Trump, que el domingo advirtió amenazadoramente a sus correligionarios de que «lo verdaderamente peligroso es votar en contra de la seguridad fronteriza». Precisamente por eso algunos podrían estar muy ocupados en sus distritos con los asuntos de sus constituyentes como para viajar a Washington a señalarse en la Cámara durante la votación, lo que permite anticipar más abstenciones de las habituales.

Más información: