La presión de Trump no evita la liberación del petrolero iraní retenido en Gibraltar

El buque petrolero iraní 'Grace 1' envuelto por la niebla./Reuters
El buque petrolero iraní 'Grace 1' envuelto por la niebla. / Reuters

'Grace 1', que transporta 2,1 millones de barriles de petróleo iraní, fue capturado el 4 de julio ante la sospecha de que dirigía su cargamento a Siria

MIKEL AYESTARANJerusalén

El final de la crisis de los súper petroleros comenzó a ver la luz tras el anuncio de la Corte suprema de Gibraltar de la liberación del 'Grace 1', el buque iraní retenido desde el 4 de julio debido a la sospecha de que transportaba 2,1 millones de barriles de crudo a Siria, lo que suponía una violación de las sanciones impuestas por la Unión Europea.

Pasadas cinco semanas, el diario 'Gibraltar Chronicle' fue el encargado de revelar la decisión de las autoridades del Peñón, que durante las últimas horas tuvieron que hacer frente a la presión de Estados Unidos, que solicitó, en nombre de la cooperación judicial internacional, extender el embargo del petrolero. El capitán y los tres oficiales del barco, que se hallaban en libertad bajo fianza, también fueron liberados.

El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, explicó que «el 13 de agosto, recibí una garantía por escrito de la República de Irán de que, de ser liberado, el destino de 'Grace 1' no sería una entidad sujeta a sanciones de la Unión Europea« y por ello «ya no existen motivos razonables para la detención».

Desde el Foreign Office recordaron a Teherán que «debe cumplir las garantías que ha ofrecido« porque de lo contrario «no nos mantendremos impasibles y permitiremos obviar las vitales sanciones de la UE contra un régimen que ha empleado armas químicas contra su propio pueblo», en referencia al presidente Bashar Al Assad, aliado iraní. Respecto a la petición formulada por los estadounidenses, Picardo aseguró que las «autoridades independientes de Asistencia Legal Mutua adoptarán una decisión objetiva y legal de esa solicitud para un procedimiento separado».

Intento de «piratería»

El primero en reaccionar en las redes sociales fue el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Javad Zarif, para quien «esta tentativa de piratería muestra el nivel de desprecio que tiene la administración Trump por la ley».

El embajador de la república islámica en Londres, Hamid Baeidinejad, también recurrió a Twitter para mostrar su alegría porque «los esfuerzos frenéticos de última hora» de Estados Unidos por alargar la detención resultaron estériles.

Este movimiento de Gibraltar desbloquea la situación del barco iraní y abre dos incógnitas. Por un lado, se desconoce el rumbo que tomará el buque, por otro, todas las miradas están puestas en Teherán para saber si mueve ficha en el caso del 'Stena Impero'.

Siguiendo su particular estrategia de «ojo por ojo», la Guardia Revolucionaria inmovilizó el 19 de julio en el estrecho de Ormuz este petrolero británico bajo la acusación de «no respeto del código marítimo internacional». Teniendo en cuenta que en las últimas semanas los iraníes ya habían planteado la posibilidad de un trueque de barcos, todo apunta a que el 'Stena Impero' será liberado en breve.

Tensión en el Golfo

Este pulso entre Teherán y Londres se suma al que mantienen los iraníes con Estados Unidos desde que Donald Trump decidió retirarse de forma unilateral del acuerdo nuclear y volver a imponer sanciones a la república islámica.

La inestabilidad se extendió pronto al Golfo Pérsico donde este verano seis petroleros han sido atacados, unos ataques de los que iraníes y estadounidenses se acusan mutuamente y que no han sido aclarados.

En esta misma zona, en junio, el fuego iraní derribó un dron estadounidense tras violar el espacio aéreo de la república islámica. El derribo se produjo en la misma semana en la que Trump ordenó el envío de mil soldados más a un Golfo que ya reforzó anteriormente con otros 1.500 soldados, el envío de bombarderos B52 y el despliegue de baterías de misiles Patriot ante lo que en su momento calificó de «amenaza inminente» por parte de Teherán y sus fuerzas aliadas en la región contra intereses estadounidenses.