A falta del visto bueno de la Casa Blanca

Acuerdo entre demócratas y republicanos para evitar un nuevo cierre del Gobierno de EE UU

Trump se mostró muy contundente en su discurso en El Paso. /Nicholas Kamm / AFP
Trump se mostró muy contundente en su discurso en El Paso. / Nicholas Kamm / AFP

El pacto contiene una primera partida para construir el muro de la frontera mexicana que contentaría a Trump

ANJE RIBERA

El fantasma de un nuevo cierre parcial de la Administración estadounidense parece alejarse. O al menos eso se desprende del acuerdo presupuestario anunciado en Washington en la pasada madrugada -hora española- por representantes republicanos y demócratas, y que recoge parcialmente la exigencia de Donald Trump de una partida para financiar la construcción de un muro en la frontera con México. Una asignación de 1.375 millones de dólares -1.216 millones de euros- podría contentar temporalmente al presidente, aunque el montante sea mucho menor de los 5.700 millones (5.043) exigidos en un principio.

La cifra acordada permitiría financiar unos 89 kilómetros de muro en el área del valle del Río Grande, en el sur de Texas, indicaron las fuentes. De cualquier forma, aún resta que la Casa Blanca otorgue su visto bueno.

Alrededor del 25% de los fondos para el Gobierno federal se acaban el fin de semana y, sin este acuerdo, se daría otro cierre parcial. En diciembre, la disputa presupuestaria del presidente con los demócratas llevó a un parón de la Administración que se prolongó cinco semanas y que obligó a mandar a sus casas sin sueldo a 800.000 empleados federales.

Ante los efectos de los 35 días del cierre parcial del Gobierno, Trump cedió a finales de enero y accedió a conceder los fondos para que la Administración pudiera funcionar mientras se negociaba en el Congreso. El plazo vence el próximo viernes y si la Casa Blanca no acepta el acuerdo suscrito anoche podría darse un nuevo «shutdown» (cierre gubernamental). En ese caso, Trump tendría la posibilidad de declarar la emergencia nacional, lo que le da poder para hacer uso de fondos de las Fuerzas Armadas, aunque se prevé que esta opción podría generar una disputa judicial.

Mitin electoral en El Paso

El anuncio del acuerdo se produjo poco antes de que Trump se subiera al estrado en la ciudad limítrofe texana de El Paso. Allí, ante miles de asistentes, muchos con los sombreros rojos de la campaña «Make America Great Again» (Hacer de nuevo grande a América), el mandatario volvió a recalcar en un mitin que el país necesita «el muro y tiene que ser construido rápido».

Trump considera que la inmigración ilegal impone un riesgo a la seguridad nacional y que solo puede detenerse con la construcción de una barrera en la frontera sur, ya que afirma que traficantes, violadores y criminales ingresan en territorio norteamericano desde México. Un mensaje que sus detractores califican de xenófobo y basado en información manipulada, sólo encaminado al inicio de su campaña por la reelección en 2020.

El presidente escogió El Paso porque afirma que los muros construidos allí en el pasado han sido exitosos para detener una descontrolada llegada de delincuentes mexicanos. «Salvan una tremenda cantidad de vidas», afirmó. El alcalde de la ciudad, Dee Margo, negó sin embargo que la construcción haya cambiado en algo la seguridad de los habitantes de la ciudad. «No es realmente así», dijo. «Estábamos a salvo antes y lo estamos después», agregó.

Muy cerca de allí, la ascendente estrella demócrata Beto O'Rourke, un posible rival para Trump en 2020, celebraba su propio mitin, con un mensaje completamente opuesto al del presidente. O'Rourke, un exlegislador que en noviembre estuvo a punto de arrebatarle al republicano Ted Cruz su puesto en el Senado por Texas, es de El Paso. «Esta noche, las mentiras y el odio se encontrarán con la verdad y la visión positiva, ambiciosa incluso, para el futuro de la frontera mexicano-estadounidense», aseguró.

Burlándose de lo que consideró una multitud menor la que asistió al acto de O'Rourke, Trump dijo que ese podía «ser el fin de su aspiración presidencial». Descalificó al demócrata al retratarle como «un joven que tiene muy poca cosa, salvo un gran nombre de pila».

 

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