El juez acusa al asesor de Trump de vender el país

Michael Flynn/
Michael Flynn

Michael Flynn no tenía ningún cargo de gobierno, por lo que minar la eficacia de las sanciones que impuso Obama a Rusia podría ser considerado «traición»

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York (EE UU)

«Ánimo, se fuerte», le escribió Mariano Rajoy a Luis Bárcenas en un mensaje de texto privado cuando estalló el caso Gürtel. «¡Suerte hoy en los juzgados!», le deseó este martes Donald Trump por Twitter a su ex asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn.

La comparación demuestra cómo han cambiado los estándares desde 2013 hasta este martes, con un presidente de EE UU que expresa con descaro su interés en evadir la justicia y presiona públicamente a los testigos. Flynn, un general con 33 años de servicio que incluyeron Irak y Afganistán, se ha declarado culpable de mentir al FBI sobre los contactos que tuvo con Rusia en los dos meses transcurridos entre la elección de Trump y su investidura. Todavía no tenía ningún cargo de gobierno, por lo que minar la eficacia de las sanciones que impuso Obama a Rusia podría ser considerado «traición», opinó este martesel juez Emmet Sullivan, decidido a no ocultar «el asco» que le da, dijo en la sala.

Se daba un caso insólito. El fiscal quería compensar a Flynn por haber colaborado con la investigación, por lo que en al menos 15 ocasiones le defendió ante un juez tan indignado que le amenazó con la cárcel, pena que el fiscal intentaba evitarle. Flynn ocultó que trabajaba como 'lobista' del gobierno turco durante los apenas 24 días que trabajó en la Casa Blanca, algo que «mina todo lo que representa» la bandera, le espetó el juez desde el estrado. «¡Usted vendió a su país!».

Con acuerdo entre las partes, la vista para emitir sentencia debía de haber sido un procedimiento breve y rutinario, pero el juez afroamericano nombrado por Bill Clinton mantuvo el debate durante horas y acabó dándoles una pausa para que se pensaran bien si de verdad querían que emitiese sentencia. «No puedo asegurarles que si procedo hoy no vaya a recibir una condena de cárcel», justificó. Tras esa amenaza, Flynn y sus abogados decidieron que era mejor esperar a que el fiscal especial Robert Mueller acabe con su investigación y, al menos, se le pase el cabreo al juez. Su sentencia queda pospuesta para marzo, cuando previsiblemente ya se conocerá el informe final de Mueller. Según el juez, si para entonces se demuestra que la colaboración de Flynn ha sido tan valiosa como este sostiene, mostrará benevolencia.

Ni el mismo Trump sabe lo que le ha contado su ex asesor nacional al fiscal especial que le sigue la pista en las 19 entrevistas sostenidas. Los documentos oficiales que se han hecho públicos están tan censurados que es difícil ver en ellos nada de valor, aparte de la admisión de haber mentido al FBI por la que se le condena. Mueller quiere que su colaboración «temprana y puntual» anime a otros testigos.