Donald Trump y Kim Jong-un ya están en Singapur

Mientras sus dobles exhiben cordialidad en Singapur, habrá que esperar un día para saber si Donald Trump y Kim Jong-un comparten mesa y mantel para celebrar la paz."Creo que sabré muy rápido si algo bueno va a pasar", asegura el mandatario estadounidense, que dice confiar en su intuición para ver si hay amor a primera vista. "¿Conocen el dicho: se necesitan cinco segundos para darte cuenta de si alguien te gusta?", pregunta a los periodistas. El magnate llega al país asiático con la intención, si hay flechazo, de convertir la isla de Sentosa en escenario de un sólo acto para iniciar un diálogo con Kim que lleve a la desnuclearización de la península coreana. Atrás quedan los días de fuego y furia contra Pyongyang."El hombre cohete se encuentra en una misión suicida", aseguraba en septiembre ante la ONU.Loco y viejo chocho han sido las palabras más amables que Kim ha dedicado al mandatario estadounidense en unos meses de frecuentes ensayos nucleares. Ahora exhibe talante conciliador en Singapur, primero a su llegada, con el ministro de Exteriores y hace un par de horas con el primer ministro. Un calentamiento para unas negociaciones que pueden poner fin a casi setenta años de confrontación.