Bernie Sanders, el socialista que siempre ha luchado contra los ricos, también es millonario

El senador Bernie Sanders, en un acto público en Washington. /AFP
El senador Bernie Sanders, en un acto público en Washington. / AFP

Los royalties de su libro han puesto al candidato socialista a la presidencia de EE UU en el segmento social al que quiere subir los impuestos

MERCEDES GALLEGO

A los seguidores de Bernie Sanders les inquietaba su reticencia para hacer públicas sus declaraciones de impuestos, que provocaba maledicentes comparaciones con Donald Trump. Ahora se sabe por qué. El socialista independiente que lleva toda su vida dando la batalla a los millonarios se ha convertido en uno de ellos.

Los detalles saldrán a la luz el lunes, cuando vence en EE UU el plazo para la declaración anual sobre la renta. Sanders, que no tiene contable y la hace él mismo con su mujer, ha prometido hacer públicas las últimas diez liquidaciones, como ya han hecho algunos de sus rivales, en especial la senadora Elizabeth Warren. «Y esperamos que el presidente Trump haga lo mismo», añadió, consciente de que no ocurrirá.

De momento el senador independiente de Vermont avanza que la suya «será mucho más aburrida que la de Trump», porque carece de inversiones «en Arabia Saudí o en otras partes del mundo». Su entrada en la casta privilegiada que cifra su fortuna en más de seis ceros se debe a que, tras sus sorprendentes resultados en las primarias demócratas de 2016, escribió un éxito de ventas. «Si escribes un libro que se convierte en bookseller tú también puedes ser millonario», contestó a la defensiva cuando le cuestionó un periodista de 'The New York Times'.

En la relación de bienes e ingresos que presentó el año pasado al Congreso, Sanders estimó que los royalties de su libro 'Our revolution' le habían proporcionado en 2017 la cantidad de 880.000 dólares (780.551 euros), similar al 2016. Con ello demuestra lo que Trump ya sabía cuando lanzó su candidatura presidencial sin que esperase ganar las elecciones: la inversión publicitaria de una campaña eleva el perfil del candidato y deja suculentos beneficios de marca, gane o pierda.

Barack Obama saldó las deudas universitarias propias y de su mujer con los royalties del libro 'Dreams from my Father'. Warren, sin embargo, todavía no ha llegado a los niveles de Sanders con 'This Fight is Our Fight' (Esta lucha es la nuestra), por el que recibió un anticipo de 300.000 dólares. Ambos tienen un sueldo de 176.280 dólares como senadores (156.351 euros), superado con creces por sus consortes. La senadora terror de Wall Street está casada con un profesor de Harvard que ganó el año pasado el equivalente a 357.349 euros, mientras el socialista de Vermont tiene una esposa que, además de ser asesora de su campaña electoral, tiene una docena de fondos de inversión con cantidades que oscilan entre cero y 50.000 dólares cada uno (44.347 euros).

Lejos de descalificarles en la lucha por la justicia social que abanderan, sus ingresos les legitiman a ojos de sus seguidores, que admiran la honestidad de ir contra sus propios intereses al propugnar más impuestos a los ricos. Prueba de ello es que Sanders recaudó más que nadie en este primer trimestre, con 18 millones en seis semanas. «No defendemos a un candidato, sino a sus ideas», explicó en el lanzamiento de su campaña Charles Gelber, un estudiante de 27 años.