El régimen chino amenaza a Canadá por el 'caso Huawei'

La directora financiera e hija del fundador de Huawei, Meng Wangzhou./Reuters
La directora financiera e hija del fundador de Huawei, Meng Wangzhou. / Reuters

Pekín avisa a Justin Trudeau que pagará un «alto precio» si no libera de inmediato a la vicepresidenta del gigante tecnológico

ZIGOR ALDAMACorresponsal.Shangái

China ha pasado al ataque. Tras la primera reacción de sorpresa por la detención de la vicepresidenta de Huawei, Meng Wanzhou, Pekín ha endurecido su postura y ha decidido arremeter contra Canadá, el país en el que la hija del fundador del gigante tecnológico chino fue detenida a petición de EE UU, que la acusa de haber cometido un fraude para vender tecnología americana a Irán saltándose las sanciones que pesan sobre el régimen de Teherán. Ayer, la prensa oficial del gigante asiático sacó toda la artillería y amenazó al Estado que dirige Justin Trudeau.

«Una china que hacía escala en Vancouver fue súbitamente arrestada por las autoridades canadienses a petición de las americanas. Esta es una violación seria de los derechos legales y razonables de los ciudadanos chinos. Las formas son inaceptables, las justificaciones irracionales, y todo ello es vil e inaceptable», escribió el 'Diario del Pueblo', controlado por el Partido Comunista. «La única forma de que Canadá no pague un precio mayor es que corrija su error y libere a Meng», añadió.

Por su parte, la agencia oficial Xinhua acusó a Canadá de uno de los delitos más graves que se pueden cometer contra China: «herir los sentimientos del pueblo», una formulación vaga utilizada para avanzar un conflicto diplomático que se vaticina agrio. «De acuerdo con las palabras del líder canadiense, -el primer ministro- sabía de antemano lo que iba a suceder. Sin embargo, no notificó a las autoridades chinas. Al contrario, permitió que este desgraciado incidente sucediese y asistió a EE UU en su comportamiento unilateral hegemónico», añadió Xinhua.

Aunque desde el régimen de Pekín la reacción ha sido algo más mesurada, el viceministro de Asuntos Exteriores, Le Yucheng, calificó la detención como «una severa violación de los derechos de Meng», algo que resulta irónico teniendo en cuenta el trato que China dispensa a los extranjeros que se ven atrapados en el territorio por diferentes litigios. Por ejemplo, en el caso de la minera Rio Tinto, uno de sus directivos, Stern Hu, chino pero nacionalizado australiano, fue retenido un mes sin poder contactar con su abogado a pesar de las protestas de la embajada de su país.

En Tailandia, el sueco Gui Minhai fue abducido ilegalmente por Pekín y no se supo nada de él hasta que reapareció en una confesión televisada para reconocer un delito de tráfico que encubría la razón de su encarcelamiento: publicar libros contra el Partido Comunista en Hong Kong. Gui fue de nuevo detenido cuando iba en tren con varios diplomáticos de su país para recibir tratamiento médico. Y estos son solo dos casos de extranjeros, pero peor es la situación de cientos de miles de uigures sometidos a internamientos forzosos en la provincia de Xinjiang.

Temor internacional

«Nadie debería subestimar la confianza, la voluntad, y el poder de China», subrayó amenazante el 'Diario del Pueblo'. Y eso es lo que ya temen muchos políticos por el mundo. No en vano, países como Australia, Nueva Zelanda o Japón han anunciado el veto a que Huawei participe en contratos para el despliegue de redes de telecomunicaciones, y el vicepresidente de la Comisión Europea para el Mercado Único Digital, Andrus Ansip, dejó caer que Europa debería seguir esos pasos.

No obstante, Huawei reiteró ayer que no es ninguna amenaza. «Ningún gobierno nos ha pedido que construyamos puertas traseras -como teme EE UU- ni que interrumpamos ninguna red; y nunca toleraríamos tal comportamiento por parte de ningún empleado de la compañía», afirmó la tecnológica. A ese respecto, tanto Francia como Alemania han afirmado que no vetarán a Huawei, aunque sí se controlarán las inversiones chinas que puedan entrar en conflicto con la seguridad nacional.

Ajenos a esta realidad, la mayoría de los internautas chinos, siguiendo el discurso oficial, llenaron ayer las redes sociales con peticiones para que Meng sea liberada. Pero otros se refirieron también a los rumores que señalan que la directiva de Huawei tiene dos pasaportes -uno de Hong Kong y otro de China- algo que en el país comunista es ilegal.