Ascienden a 4 los muertos y a 130 los heridos en las protestas en Venezuela

Maduro, rodeado de militares. / Afp

Maduro advierte a los golpistas de que «pagarán con la cárcel su traición»

DAGOBERTO ESCORCIABogotá

Los adolescentes Yoifre Hernández Vásquez, de 14 años, y Yosner Graterol, de 16, han fallecido este jueves durante las protestas opositoras en Venezuela, con lo que sube a cuatro el número de muertos desde que estalló la nueva oleada de manifestaciones contra el Gobierno de Nicolás Maduro. Otras 130 personas han resultado heridas y 205 han sido detenidas por los disturbios registrados en Venezuela desde el pasado martes, cuando el autoproclamado «presidente encargado», Juan Guaidó, anunció el inicio de la 'Operación Libertad' para derrocar al Gobierno de Nicolás Maduro, según el balance de víctimas proporcionado este jueves por varias ONG.

La convulsión en Venezuela continúa bajo la frase popular de «no vale rendirse». Aquí el miedo parece que ha desaparecido. En los 24 Estados del país se ha instalado la agitación. Y el pueblo quiere vivir en la calle pese a la represión, a los gases lacrimógenos y a las amenazas de las Fuerzas Armadas que todavía defienden a Maduro , que ha prometido que los artífices del levantamiento armado, con el autoproclamado presidente encargado Juan Guaidó a la cabeza, «pagarán con la cárcel más pronto que tarde su traición y su delito».

«Están huyendo entre embajada y embajada», ha señalado Maduro, en alusión directa a Leopoldo López, que se ha refugiado con su familia en la legación española en Caracas tras recibir un indulto de Guaidó que lo liberó de su arresto domiciliario. Envalentonado por el éxito de las fuerzas chavistas sobre los militares que se sublevaron el martes, Maduro ha prometido una respuesta contundente. «La justicia los está buscando», ha asegurado en un acto en las cercanías del Palacio de Miraflores.

En cualquier caso, lo que está claro es que el día después de la llamada del 'presidente encargado' y jefe del Parlamento, Juan Guaidó, al alzamiento militar contra el régimen chavista despejó muchas dudas. Hay una Venezuela que clama por la libertad. Una Venezuela que grita con el corazón el fin de la usurpación. No hubo desencanto. Ni tampoco decepción tras comprobar que lo que parecía un avance importante el 30 de abril acabó sin embargo con un triunfo del Ejército bolivariano.

Guaidó mantuvo la convocatoria al pueblo venezolano para que invadiera las calles de todo el país el 1 de Mayo. Y el pueblo no se amilanó. Salió y ocupó los puntos designados de forma entusiasmada. Es gente que marcha con su bandera, personas que luchan por el cambio de gobierno, pero sobre todo ciudadanos que siguen creyendo en el discurso del líder opositor.

Así lo reflejaron las palabras, emotivas, sentidas y llenas de fuerza, de Alfredo Díaz, gobernador de Nueva Esparta, uno de los Estados más pequeños de Venezuela pero en el que está integrada la turística Isla Margarita. «Ayer (por el martes) ocurrieron hechos importantes. Oigan ustedes, compañeros. Aquí nada es fácil. Ustedes saben que estamos combatiendo, luchando con un régimen autoritario que rigen gobiernos imperialistas como Cuba, Rusia y China, donde gobierna uno solo y el pueblo tiene que estar sumiso a sus decisiones. Por eso les digo que aquí nada es fácil. Pero de lo que sí estoy seguro es de que hoy estamos más cerca del cambio que ayer», dijo Díaz en un discurso a primera hora de la mañana. Y se dirigió al presidente chavista, «a este usurpador de Maduro, a este dictador de Maduro, que entiendan que hoy nosotros queremos un camino de libertad y la democracia. Basta, basta de seguir viendo sufrir a este pueblo. Nosotros, los venezolanos, nosotros los margariteños, los cocheros, queremos un cambio».

Convocatoria de huelga

El Primero de Mayo empezaba bien para la Venezuela que buscaba el cambio. El llamamiento de Guaidó tenía respuesta. Tenía gancho su hashtag #ConTodoPaLaCalle! Y Venezuela entera comenzó a caminar. Caracas, donde no faltaron los incidentes, también Carabobo, Valencia, Vargas, San Cristóbal, Táchira, Barinas, Aragua, Guayana, Zulia –el Estado más perjudicado por las restricciones de energía y en el que se produjeron más detenciones–, Puerto La Cruz, todos los Estados en pie. Era la marcha por la libertad que pretendía Guaidó.

El líder opositor reapareció en Caracas y llamó a un paro progresivo en la Administración pública a partir de hoy. «Mañana comienza la 'Operación Libertad Sindical' con rumbo a la huelga general», dijo Guaidó frente a un millar de personas concentradas, con bandas azules en los brazos como símbolo de la resistencia. El 'presidente encargado' renovó su apuesta por presionar al chavismo en las calles y advirtió a sus seguidores de que el Gobierno «va a tratar de aumentar la represión» contra las manifestaciones.

Así fue a lo largo del día, con enfrentamientos entre manifestantes y la fuerza pública, graves en al menos dos puntos de la capital donde los efectivos de seguridad usaron gases lacrimógenos y perdigones y manifestantes lanzaron piedras y cócteles molotov. En los alrededores de la base aérea La Carlota, donde Guaidó había anunciado el levantamiento rodeado de militares la jornada anterior, encapuchados se enfrentaron durante más de tres horas con agentes de la Policía.

«No hay vuelta atrás»

Pero el líder opositor animó a los concentrados a mantener la presión. «No hay vuelta atrás», había proclamado, y mostró su seguridad en que las «pequeñas victorias» les conducirán a la «victoria definitiva». «Aquí lo que nos preguntamos todos, y con razón, es cuánto más va a tardar la libertad. No puedo precisar si van a ser horas, días o semanas, pero estamos en el camino correcto», dijo confiado.

Todo pareció renacer ayer en comparación a la noche del 30 de abril. Nicolás Maduro se había acostado cantando una nueva victoria militar mientras Guaidó lo hacía llamando a la resistencia. El dilema estaba en saber si el pueblo iba a responder después de irse a la cama con sentimientos encontrados, entre si seguía creyendo en su líder o era invadido por el miedo a la represión.

En cualquier caso el último día de abril dejó claro que si bien Guaidó había conseguido convencer a algunos militares para liberar al también opositor al régimen chavista, Leopoldo López, Maduro seguía contando con el apoyo mayoritario de las Fuerzas Armadas. Los oficiales le siguen siendo leales quizás porque la alternativa no les atrae lo suficiente, fue el resumen generalizado de la jornada. Guaidó reconoció que el apoyo que obtuvo de los militares en el arranque de la 'Operación Libertad' «no fue suficiente».

Después de parar el levantamiento, Maduro y sus hombres más fuertes sacaron pecho. El líder chavista, ausente durante todo el martes, envió un mensaje televisado de 54 minutos. En él tildó de «escaramuza golpista» las acciones convocadas por Guaidó y López, desmintió la toma de la base aérea de La Carlota y felicitó a sus militares por vencer «al grupo que intentó llenar de violencia el país».

Al discurso militar respondió la esposa de Guaidó, Fabiola Rosales, con un vídeo en Instagram, especialmente dirigido a las mujeres de los oficiales en el que decía saber «que han sido bombardeados con información falsa. No debe de ser fácil tener que manejar la realidad que sabes que hay en las calles con el espejismo que les pintan en los cuarteles y en los medios oficiales. Por eso quiero pedir que medites junto a tu familia. ¿Cuántas amistades y familiares se han visto separados por la política?».

Un tuit del periodista Luis Carlos Díaz decía muchas cosas en pocas palabras: «Algunos venezolanos no ceden. No lo han hecho. No tienen por qué hacerlo ahora».

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