El Supremo de Brasil mantiene en prisión a Lula

Manifestantes piden la libertad del expresidente frente a la sede de la Policía Federal./REUTERS/Rodolfo Buhrer
Manifestantes piden la libertad del expresidente frente a la sede de la Policía Federal. / REUTERS/Rodolfo Buhrer

El alto tribunal rechaza los 'habeas corpus' del expresidente y pospone el debate sobre la actitud del juez que lo condenó, Sergio Moro, ahora ministro

EL CORREO

Un año y dos meses. Es el tiempo que lleva en prisión el expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a 13 años de cárcel por corrupción. Y seguirá entre rejas, después de que la Corte Suprema de Brasil denegara este martes la puesta en libertad del político, cuyo proceso ha sido puesto en duda desde que el diario 'The Intercept Brasil' publicara mensajes que podrían demostrar la parcialidad del juez que lo condenó, Sergio Moro, ahora ministro de Justicia.

La Segunda Sala del alto tribunal acordó juzgar dos recursos que pedían la puesta en libertad del exmandatario: uno por supuestos vicios en el juicio de tercera instancia y otro por sospechas contra el exjuez Moro. Con cuatro votos a uno los magistrados han rechazado el primer 'habeas corpus' y el segundo se ha decidido con tres votos en contra y dos a favor. Eso sí, los jueces no han entrado ha discutir sobre si Moro fue parcial en el proceso y el juicio debería ser declarado nulo.

Mensajes entre juez y fiscal

Deberán discutirlo en el segundo recurso de la defensa, en la que se solicita revisar el proceso bajo la sospecha de que el entonces juez, que habría tenido un comportamiento «parcial». Este debate se postergará para el segundo semestre del año. Las dudas sobre Moro aumentaron después de que se publicaran mensajes que el exmagistrado supuestamente intercambió con fiscales de la operación anticorrupción 'Lava Jato' mientras se juzgaban estos hechos.

El diálogo publicado sugiere que Moro dirigió la investigación y orientó a los fiscales, lo que está expresamente prohibido por ley. El ahora ministro de Justicia ha negado repetidamente la autenticidad de los mensajes, que fueron obtenidos por 'The Intercept' con un pirata informático, y ha afirmado que su actuación como juez estuvo fuera de toda sospecha.