La derrota de Macri hunde los mercados

La derrota de Macri hunde los mercados
Reuters

El pánico financiero se apodera de Argentina al cosechar el presidente una mayor derrota de la esperada ante el peronismo en las primarias

MARCELA VALENTEBuenos Aires (Argentina)

Una abrumadora victoria de la oposición en las primarias argentinas del domingo dejó al presidente, Mauricio Macri, al borde de una catástrofe electoral de cara a octubre, cuando compite por su reelección. Los mercados reaccionaron con pánico y en pocas horas el valor del peso se desplomó frente al dólar, mientras que las acciones y bonos se precipitaron sin freno. De la cauta expectativa del viernes se pasó a un escenario de descontrol económico de todas las variables.

Alberto Fernández, el candidato del peronista de Frente de Todos junto a la expresidenta Cristina Fernández como vicepresidenta, consiguió un inesperado 47,6% frente a 32% de Macri. La ventaja de la oposición superó todos los vaticinios, porque, además, el frente peronista ganó en veintidós de las veinticuatro provincias del país y las únicas dos que perdió -la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Córdoba- ofrecieron números más parejos que en 2015.

Al margen del batacazo nacional de Macri, que permite a Fernández confiar en un triunfo en primera vuelta en octubre, la peor derrota del oficialismo tuvo lugar en la provincia de Buenos Aires, donde gobierna María Eugenia Vidal, delfín del presidente. Vidal era considerada imbatible y se esperaba que arrastrara apoyos para Macri. Pero el exministro de Economía de Cristina, Axel Kicillof, le ganó con el 49,2% de los votos frente al 32,6%, un resultado imprevisto.

Casi cuatro horas después del cierre de los colegios, con el rostro demudado y sin que se hubieran difundido datos oficiales, Macri reconoció unos malos resultados que le obligan a «redoblar esfuerzos» para octubre. Pero su gesto transmitía frustración y pesimismo. El Gobierno esperaba un proceso en tres tramos (primarias, primera y segunda ronda ronda) y la definición en la primera fue categórica. Los analistas ven imposible un cambio de tendencia.

Falta de reacción

Los datos oficiales señalan que el Ejecutivo generó una debacle económica, con el Producto Interior Bruto en caída, los precios descontrolados y la creciente pérdida de poder adquisitivo de salarios y pensiones. La pobreza pasó del 29% al 34% en un año y el paro crece asimismo. La deuda externa se duplicó con la gestión de Macri y todo indica que tras la reacción de ayer de los mercados la crisis financiera se profundizará.

En este contexto, Alberto Fernández celebró el triunfo y pidió al Ejecutivo que lleve «tranquilidad» a los mercados. «Tienen que gobernar hasta diciembre», advirtió el candidato opositor, aludiendo a su seguro triunfo en octubre y al posterior traspaso de mando. Más tarde, uno de sus referentes económicos aclaró que Fernández tiene «voluntad de pago» de la deuda externa. Pero los mercados ya habían perdido la cordura para entonces.

La falta de reacción de parte del equipo de Macri durante toda la mañana impidió frenar en principio la debacle. El precio del dólar, que el viernes cambiaba a 46 pesos, escaló hasta los 65 en algunos bancos. La subida comenzó antes de que abriera el mercado mediante transacciones en línea. La Bolsa de Buenos Aires registró caídas de hasta el 40% y las acciones de empresas argentinas en Nueva York se despeñaron hasta un 61%, lo que obligó a las autoridades regulatorias a suspender sus cotizaciones. Los bonos de la deuda externa también marcaron profundas bajas por el temor de los inversores a un cese de pagos.

En medio de ese infierno, el Gobierno que había previsto realizar una reunión a la mañana pero la postergó para la tarde. La incertidumbre se incrementó y la devaluación siguió profundizándose. Después del mediodía, cuando los mercados ardían, el Banco Central intervino con venta de dólares y un súbito incremento de la tasa de interés que le paga a los bancos por sus letras. La subió de 63% a 74% anual, cuando la inflación está en torno a 40%. Con esas medidas, el valor del dólar se estabilizó en torno a 58 pesos, 12 más que el viernes.

Algunos observadores señalaban que la falta de contacto entre el presidente y el candidato triunfante extremó la tensión financiera. Macri no llamó ni felicitó a Fernández. Tampoco Vidal a Kicillof. Macri quedó KO por el golpe en las urnas. «Duele no haber tenido el apoyo que esperábamos», reconoció. En los cuatro meses que le quedan de mandato tendrá un poder diluido por el fracaso, el rechazo popular y el inminente regreso del peronismo.

Este lunes, en rueda de prensa, el presidente dijo que «entendió el mensaje», que interpretó la «bronca acumulada» por los ajustes, pero insistió en que el Frente de Todos «no tiene credibilidad en el mundo».