800.000 rohingyas huyen de Birmania a Bangladesh

Una madre atiende como puede a su bebé antes de desembarcar, de alcanzar la orilla a la que otro hombre intenta llegar con una mujer enferma entre sus brazos. Buscando sobrevivir, familias enteras apiñadas se suben a estas embarcaciones con destino Bangladesh. Una vez en su destino, la incertidumbre y el miedo se apoderan de los más pequeños. Pero para esta minoría musulmana la huida de Birmania es la única salida. Ningún rohingya parece estar libre de la persecución militar, y más que probable ejecución, que sufren en su país. Ante la pasividad de su presidenta, premio Nobel de la Paz, el mar vuelve a convertirse en una tabla de salvación.-Redacción-