El toreo lamenta el vacío de Manuel Muga en Haro

Paseíllo del festival del centenario con las grandes figuras en el año 1987./E. C.
Paseíllo del festival del centenario con las grandes figuras en el año 1987. / E. C.

Amigos de Haro logró lo impensable: en su coso se vio a Curro, Antoñete, Paula, Esplá, Rincón, Rivera ,José Tomás, El Juli

PEDRO MARÍA AZOFRA

Un aforismo dice que para que las cosas se arreglen deben ponerse muy mal. El clima taurino harense por los ochenta era una casa de vecinos sospechosa y mal avenida, Los Rosales una ruina por desidia oficial eterna y los promotores de décadas atrás se hartaron de aventuras. El CTH de Máximo Delgado, Segundo Arana y Manolo Lozano en decenas de festejos con ilusión. Al coso le faltó público y cariño de regidores municipales limitados a exigir entradas por la cara y el pliego para convidar a los suyos.

Así llegó el ridículo, el declive y la nada ¡Y por ahí andamos! Capítulo de lujo ocupa, por muchos festejos de todo tipo que animó, Vicente Lumbreras. Historia hicieron el gremio hostelero por Santa Marta con Bandejitas, Risqueño, Curro Bultaco, Pinceles, Laurel, El Viri, Villalvita, Canano, El Tío, Pichi o Tiriquilla. Con ellos 'alternaron'Gallito de Alfaro, Amilburu, José Ignacio Ramos, Rubito de Viana…

La plaza de Haro, con 6.500 localidades para ocupar, fue cabeza taurina en Rioja Alta y atraía vecinos castellanos y vascos. Se acerca al siglo y medio y anunció las figuras del toreo y los demás. Se recuerda cuando 'inversores' indígenas anunciaron, víspera de San Pedro del 65, a El Cordobés. Cobraba un 'kilo' de pesetas por tarde y no fue nadie a la plaza. Dos orejas cortó 'El Pelos' que alternó con Montilla y Amador, aquella tarde.

En el centenario, 1986, fue empresario Antonio Ordóñez. Anunció el 29 de junio novillada mixta: Luis Miguel Arranz, rejoneador, Carmelo y Miguel Bienvenida. Plaza vacía. El rondeño abrió las puertas y se fue. No volvió a cumplir por septiembre y el alcalde Rojas no pagó la subvención. Instituciones y taurinos estuvieron como 'charlores' con la fecha histórica. El club abandonado, sin socios ni recibos, el taurineo disperso. Había que oír a Ordóñez, sin razón. Ya en septiembre del 57, en el Hotel Higinia para torear sus toros con Gregorio Sánchez y Curro Girón, no repuso, como prometió, dos toros rechazados en el apartado.

A finales de los 70 se consumía la vela taurina. El día de La Vega de 1980 fue un jalón histórico en el paisanaje de Haro. Lumbreras y Sotito anuncian erales de Antonio Martín Tabernero para Paco Mena, sustituto de 'El Bayas', y Vicente Núñez 'Salamanca'. Plaza vacía. Benito Hermosilla preside y César Mozo asesora. Se va la banda, vuelve, sale el pañuelo y suenan clarines tres veces, broncas. Y el corralero Pepe Lavilla no encuentra la llave de toriles. Devolución taquillera y los empresarios son enchiquerados en la cárcel de Los Agustinos.

Aquella noche, en los bares del centro hubo algo así como un acto de contrición ¡Nadie iba a los toros! Surgió una gestora taurina que en tres años adecentó el inmueble con barreras, contrabarreras, corrales, embarcadero, puertas, asientos y retirada de decenas de camiones con escombros y basura con 'solera'. Cuadrillas de voluntarios con apoyo municipal, de los gremios restauranteros y bodegas. Por el 94 se trajeron al ruedo 140 toneladas de albero de Alcalá de Guadaira. 'Orientados' por Manuel Muga llegaron los hermanos Camará y Pedrés, en el 81. Anunciaron dos novilladas por San Pedro con Yiyo, El Soro, Pedro Castillo, Campano… Novilleros punteros. Y en septiembre corrida con Dámaso González, Emilio Muñoz y Tomás Campuzano. El público respondió, con una media de tres cuartos. El Soro, Campano, Dámaso y Campuzano a hombros. En el 82 dieron en junio y septiembre 5 novilladas de Dolores Aguirre, Miura y Cebada Gago con los toreros de más interés: Curro Durán, Campano, Julián Maestro, Manolo Martín, Manrique, Yesteras, Emilio Oliva, Sánchez Marcos… La respuesta pública no fue la esperada pero ya estaban en la pomada los próximos Amigos de Haro que acabaron en Toloharo: Manolo Muga, Chomin Recondo, los Elósegui de Tolosa, Felipe Amo, Tomás, Jaime Castillo, Ramón, Tomás, Chechu, Fermín, Montoya…

Dos decenios con las figuras del toreo en festivales, para componer el coso, corridas de toros y novilladas. No todo con la respuesta taquillera y oficial merecida. Colgaron 90 festejos con 28 novilladas picadas, 24 corridas y 16 festivales más 2 de rejones.

Invirtieron muchos millones en la plaza. El año 92 descansaron los aborígenes y dio un festival, dos novilladas y una corrida El Greco, apoderado de Carra, con un socio catalán. Carra toreó el festival, una novillada con Paquiro y Erik Cortés y la corrida con El Soro y Pablo Hermoso. Pérez Vitoria toreó la otra novillada con Chamaco hijo, con grandes tardes en la ciudad bodeguera. No tuvo cancha novilleril en la gestión harense Diego Urdiales.

El último desengaño fue el 24 de junio de 2007, año del óbito de Manuel Muga, con la corrida de Carriquiri, donación de Antonio Briones. Menos de un tercio de plaza. Gimoteaba el 'heredero' Felipe Amo: «No han venido ni los cofrades que hace poco atendió de lujo en su finca el ganadero». En la novillada de la Vega hubo 700 personas.

En los festivales primeros se acabó el papel en ocasiones y hubo varios llenos. Días hubo de más de dos millones de beneficio. Curro Vázquez destacó por resultados totales y torearon Antoñete, Curro Romero, Rafael de Paula, Manzanares, Esplá, Dámaso, Mora, Jesulín, Ojeda, Ortega Cano, Rincón, Rivera Ordóñez, Morante, José Tomás, Manolo Caballero, Capea, Padilla, Urdiales, en 2003, y Sergio Domínguez. Varias tardes Pedro Carra, también anunciado de novillero y matador. En las corridas pusieron el 'no hay localidades' el año 1999 y los primeros años del 2000. Con El Juli y Ponce combinados con José Tomás, Joselito, Jesulín, Ferrera y El Juli en media docena de carteles. Otros cubrieron Espartaco, Cayetano, Litri, Campuzano I, El Fandi, Abellán, Conde, Barrera, Perera… Con nombres de segunda fila se resentía la taquilla.

Hubo corridas a plaza semivacía, otras con poca entrada y algún festival con media entrada o poco más. También días lluviosos o fríos. Manuel Muga declaró que «poco más de 1.000 entradas de las tardes importantes se quedaban en Haro». Imagínense los días de ruina taquillera. Fue esperado y decepcionante el debut de Victorino, con El Cid, Uceda y Robleño: un tercio de plaza. Repitió al año siguiente y asistió un tercio más con El Fundi, Dávila Miura y Ferrera que 'lo bordó' con el gran toro 'Mulato'. Un 'carriquiri' y un 'victorino' fueron premiados con vuelta al ruedo y Navalón lidió en Los Rosales su primera corrida con poco público, poco toro y cartel sin tirón. En San Pedro del 89 alternaron Sergio Sánchez, Antonio Caba y Jeromo que disfrutó de varios puestos en los diversos festejos. Entonces era jarrero consorte con 'participación' en la promotora taurina.

 

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