La regata Crianza de Rioja arranca 'a medias' por culpa del fuerte viento

Globos surcando el cielo de Haro. /E. C.
Globos surcando el cielo de Haro. / E. C.

El juez de la competición se vio obligado a suspender la prueba vespertina en el estreno para garantizar la seguridad de los pilotos

DANIEL ORTIZ

Un año más, y con este van ya diecinueve, la Rioja Alta vuelve a tener las vistas más envidiadas del país a la hora del desayuno. Basta con abrir las ventanas y alzar la vista al cielo para contemplar a decenas de globos flotando en el aire como en esas estampas idílicas del romanticismo francés.

La poesía visual a pie de tierra se transforma en alta tensión a mil metros sobre el suelo, porque la Regata Internacional Crianza de Rioja es todo un espectáculo para los sentidos pero, por encima de eso, una prueba puntuable para la Copa del Rey de Aerostación y los pilotos recalan en Haro hasta el domingo con el único objetivo de llenar su zurrón de puntos. No en vano, el elenco con el que cuenta esta entrega de la regata augura una máxima igualdad, pues la terna de favoritos infunde, cuando menos, el mayor de los respetos: el jarrero Iván Ayala (quinto mejor piloto del mundo, con seis campeonatos de España), Carles Lledó (que regresa a Haro con varios entorchados nacionales) y Blai Carbonell(que el pasado año dejó a las claras su pericia venciendo a Ayala en su propio territorio).

Ayer, en la primera jornada de la prueba, volvió a demostrarse que es posible madrugar en el día que concentra más fiestas en todo el calendario y, además, hacerlo con buena cara. Porque familiares, amigos de los pilotos y amantes de la aerostación volvieron a darse cita en la salida del primer vuelo –en la carretera a Anguciana– para ver de cerca a sus ídolos y, por qué no decirlo, hacer gala del obligado 'postureo' disparando 'selfis' a discreción. Algunos, incluso, tuvieron la fortuna de presenciar el desarrollo de la prueba desde una óptica privilegiada, volando a bordo del globo dispuesto por la organización para los medios de comunicación y los patrocinadores.

Fue un arranque plagado de contrastes y no solo en cuanto a sensaciones en la competición. Si en el primero de los vuelos la influencia del cierzo podía inducir a algún despistado a pesar que la prueba se celebra ahora en un otoño tardío, el mar de nubes dio paso a un día estival de manual para la cita vespertina, con los cielos completamente despejados y un sol de justicia en el escenario de la competición.

Visitante inesperado

En cambio, si días atrás era la lluvia la que amenazaba la celebración de alguna de las pruebas en los partes meteorológicos, fue finalmente el viento quien dejó con la miel en los labios a pilotos y espectadores en la segunda cita de la jornada.

Las fuertes rachas, por encima de los 40 kilómetros por hora (las más intensas de la región en el día de ayer), llevaron al juez de la competición a tomar la decisión de suspender la etapa antes de que los globos alzaran el vuelo, con el objetivo de garantizar la seguridad de los participantes.

Así pues, al término de la primera jornada de la regata, Iván Ayala hizo valer el 'factor campo' para colocarse como primer líder de la prueba con 2.444 puntos, solo diez más que el valenciano Blai Carbonell. El podio de esta primera entrega lo completó Mariano Olivera (2.217 puntos), mientras que Carles Lladó tuvo que conformarse con el sexto puesto, al sumar 1.822 puntos.

Los competidores alcanzan hoy el ecuador de la prueba

Con el tiempo justo y necesario para 'chequear' los equipos y descansar, los pilotos afrontan desde primera hora de esta mañana la segunda de las cuatro etapas de que consta la competición.

A las siete y cuarto están citados en el salón de actos del Hotel ETH de Haro para asistir al 'briefing' de las pruebas a realizar durante la mañana, cuyo comienzo se producirá media hora más tarde desde el mismo lugar de ayer (el punto kilométrico 1,5 de la carretera a Anguciana). La tanda de vuelos vespertina está señalada para las siete y media de la tarde desde los campos del Silo de Haro. Las previsiones meteorológicas auguran que la etapa se completará sin incidencias.