La Policía de Haro no puede hacer uso de tres de sus cinco vehículos patrulla

Uno de los dos vehículos de la Jefatura de Policía que siguen operativos hasta la fecha permanece estacionado en la Paz./ R. SOLANO
Uno de los dos vehículos de la Jefatura de Policía que siguen operativos hasta la fecha permanece estacionado en la Paz. / R. SOLANO

Una motocicleta y un ciclomotor no superan la ITV después de estar sin mantenimiento quince años; otro de sus turismos no consigue una póliza de seguro

Roberto Rivera
ROBERTO RIVERA

La paciencia de los agentes de la Policía Local del Ayuntamiento de Haro ve superados todos sus límites y los sindicatos airean todo lo que está sucediendo en el seno de la unidad. Tres de los cinco vehículos con que fue dotado el personal de la Jefatura riojalteña para poder llevar a cabo sus acciones de patrulla quedan, formalmente, fuera de servicio. Un ciclomotor y una motocicleta porque se alejan de las exigencias impuestas por la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) después de haber estado, apuntaban a este medio fuentes sindicales, quince años en activo sin que la Administración jarrera les sometiese al más mínimo proceso de mantenimiento, denunciaban abiertamente. Un automóvil eléctrico, en concreto un modelo Zoe de la marca Renault, porque desde el Concejo no se ha conseguido que ninguna compañía de seguros amplíe en tres meses su póliza actual.

En el primero de los casos, los delegados del personal del Consistorio aseguran que han venido haciendo uso de uno y otra «como demostración de buena voluntad», a la espera de que se procediese definitivamente a la revisión global de los dos medios de automoción y la cúpula municipal fuese consecuente con las condiciones que se imponían en las pruebas de acceso al cuerpo de seguridad.

Llamativo este dato.

De acuerdo siempre con la información facilitada por fuentes sindicales, a todos los efectivos de la Policía jarrera se les requiere en las bases de ingreso en el departamento municipal capacitación y por lo tanto carnet para el uso de motocicletas, una condición indispensable para formar parte de este cuerpo. Pero, para su sorpresa y al mismo tiempo absoluto desconcierto, en la última revisión de la relación de puestos de trabajo (RPT), recientemente aprobada en pleno y finalmente modificada en los últimos días para dar cabida en ella al puesto de jefe de prensa que será elegido mediante designación política, el gobierno tripartito ha decidido no valorar (y consecuentemente no incluir en la nómina de los agentes) esa cualificación, por lo que éstos han optado por rehusar el manejo de los dos vehículos que, sostienen sus delegados, no cumplen con la normativa de seguridad. Uno de ellos no ha superado, de suyo la ITV, y otro dudan que pudiese llegar a hacerlo si se somete a ese procedimiento de valoración oficial.

Otro vehículo, a la espera

Se trata de una circunstancia a la que se otorga especial relevancia porque en las conversaciones mantenidas por los munícipes con la junta de personal, el ahora primer teniente de alcalde Leopoldo García se reafirmó en la idea de eliminar las dos moticicletas como dispositivos de apoyo para ampliar el parque de turismos y, a día de hoy, los policías no pueden hacer uso ni de los ciclomotores ni de uno de los tres vehículos de que disponen, uno de ellos una furgoneta cedida por la Dirección General de Tráfico para la realización, en todo caso, de pruebas de alcoholemia.

Más curioso resulta el hecho de que uno de esos vehículos patrullas de la Policía permanezca 'aparcado' porque no cuenta con pópliza de seguro.

El Ayuntamiento trata de encontrar una firma 'puente' que asuma ese contrato por un periodo de tres meses, al haber expirado el contrato de 'rénting' que firmó con la empresa concesionaria del mismo y no estar, consecuentemente, amparado por su cobertura.

A día de hoy, éste permanece estacionado en la vía pública aun cuando los propios agentes de la jefatura recuerdan que están obligados a incoar expediente sancionador por 800 euros contra todos los propietarios de vehículos que se encuentran estacionados en el casco urbano y no disponen de seguro obligatorio.

Es un apunte que podría darse con el segundo de los turismos, un Toyota modelo Auris, porque el contrato de 'rénting' firmado por el Ayuntamiento riojalteño expira a finales de verano, confirmaron a este medio fuentes de la Administración local.

El seguro expiraría, en concreto, en los primeros días del mes de septiembre, vinieron a apuntar las fuentes consultadas por este medio.

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