Los delegados de la Policía rompen las negociaciones con la Corporación jarrera

Un agente regulando el tráfico. /R. Solano
Un agente regulando el tráfico. / R. Solano

Cuestionan la «falta de capacidad negociadora» del tripartito y califican de perversa la inclusión de la presidenta de la junta de personal de la plantilla en la lista del PR

ROBERTO RIVERA

Los representantes sindicales de la Policía de Haro cortan por lo sano, «después de casi cuatro años de buen entendimiento y consideración mutua entre los trabajadores de la Jefatura y la Corporación», y abandonan «todas las negociaciones que estaban siendo tratadas en la mesa general de negociación» de la plantilla municipal.

En el origen de esta drástica decisión, adoptada en asamblea y formalizada con el registro de un escrito que confirmaba la ruptura de los compromisos adquiridos con la cúpula del Concejo, la «inexplicable falta de capacidad negociadora» del tripartito jarrero al que dicen haber «instado de forma continuada para conseguir unos acuerdos que parecían ya alcanzados pero que, sorprendentemente, han sido desestimados a última hora». También la sospecha de que han asistido a un particularísimo «juego de tronos» en el que se ha producido un movimiento que sitúan en el ámbito de la «perversión».

Según detallan en un duro comunicado, «la Corporación ofrecía la posibilidad de firmar un acuerdo que venía siendo reivindicado por los agentes desde el inicio de las negociaciones. Pero lo hacía como un brindis al sol que quedó patente cuando se descubrió la verdadera intención de los ediles, en concreto de los concejales del PR». Fue cuando «la actual presidenta del órgano de representación (la junta de personal) se negaba a que se reconociera unilateralmente a los agentes dichas reivindicaciones», supuestamente aceptadas por los representantes del equipo de gobierno.

«Al lector le resultará extraño que una sindicalista se niegue a que sus representados alcancen pactos con el empleador (al fin y al cabo, se supone que ésta es la esencia de un sindicato)». No en su caso, al repasar días después las candidaturas de los partidos políticos al Ayuntamiento de Haro. En la quinta plaza de la lista del Partido Riojano aparecía María José Salinas, hoy por hoy presidenta de la junta de personal del Consistorioriojalteño. «Quien había estado representándoles en sus reivindicaciones laborales», destacan los delegados policiales, «concurre ahora en calidad de dirigente y empleador para la siguiente legislatura» después de haber bloqueado, insisten, el acuerdo alcanzado por los policías pero que los ediles regionalistas condicionaban a un respaldo unánime por parte de todos los delegados sindicales.

«Es cierto que nada ilegal existe en esta decisión, aunque la moral y la ética de cada persona, institución o partido político, debiera estar por encima de las circunstancias», subrayan a renglón seguido.

Hay más. «La sorpresa se extendió a varios de los miembros del tripartito, hasta el punto de exponer la falta de oportunidad en las acciones adoptadas a la representante sindical. Y, a consecuencia de ello, y haciendo uso de unos datos protegidos que forman parte del Ayuntamiento, la presidenta de la mesa de negociación envió un correo a la dirección electrónica privada de todos los agentes, tratando de justificar su negativa, motivo por el cual se ha dado parte a la Agencia de Protección de Datos para que lleven a efecto las medidas que considere oportunas».

Esta traumática ruptura con la cúpula municipal y en el seno de la junta de personal (incluso entre los propios representantes de UGT, sindicato al que pertenece su presidenta), se produce en un contexto especialmente delicado, por otra parte. «Los servicios de seguridad que el Ayuntamiento está obligado a prestar a los ciudadanos», advierten los delegados de la Jefatura, «están sufriendo una grave afectación por la falta de efectivos, circunstancia que vienen advirtiendo los policías y que, lamentablemente, tardará más de un año en ser solucionada de forma eficaz» con la incorporación de los agentes que aparecen en la oferta de empleo público finalmente aprobada.

Es ahí donde aseguran, a través de su nota de prensa, que llevan «desde el comienzo de la legislatura cubriendo los servicios en los que hay carencias de personal mediante la prestación de horas extraordinarias, cumpliendo así nuestra parte del trato con la Corporación, para que los ciudadanos no vean mermada su seguridad». Pero «la falta de consideración continuada» ante la reivindicación de medios y personal les aboca «al abandono de estos compromisos para poder disfrutar de nuestras familias en tiempo de descanso», lamentan en última instancia.