«Contar con un equipo nuevo es un reto, no un obstáculo; la renovación trae nuevas pespectivas»

El nuevo presidente del Consejo de Estudiantes procede a la introducción de su voto en la urna durante las votaciones celebradas esta semana en el Campus riojano./E. C.
El nuevo presidente del Consejo de Estudiantes procede a la introducción de su voto en la urna durante las votaciones celebradas esta semana en el Campus riojano. / E. C.

Sergio Capellán llega a la cúpula del órgano de representación del Campus tras obtener un amplio respaldo en el proceso electoral

ROBERTO RIVERA

Poco más de un año. Ése es el tiempo que ha tardado Sergio Capellán (21 años, estudiante de Grado de Derecho y jarrero) en llegar a la presidencia del Consejo de Estudiante de la Universidad de La Rioja desde la secretaría de este órgano consultivo. Da relevo a David Peso y afronta una etapa supeditada a la consecución de antiguas aspiraciones, algunas ya en marcha.

–Accede a la presidencia de un Consejo de Estudiantes completamente renovado. Todo un reto.

–Ciertamente es un reto. Pero no lo veo como un obstáculo. Más bien algo bueno. Una renovación siempre trae consigo nuevas perspectivas y además, contamos con personas que ya tienen cierto bagaje dentro del mundo de la representación, lo que facilita mucho la cohesión dentro del propio equipo. Estoy seguro que entre todos, con un esfuerzo conjunto, sacaremos adelante todos los proyectos que sean posibles y realizables.

–Con un apunte que induce a pensar, no obstante, en una gestión ya asentada en la base. Ha formado parte del equipo que dirigía David y eso implica un conocimiento de las líneas de trabajo abiertas.

–Por supuesto. Aunque, a pesar de la experiencia obtenida durante ese período, muchas funciones como presidente van a ser nuevas para mí y por tanto, a día de hoy, mi foco de atención va dirigido a conocer lo mejor posible cada uno de los resquicios competenciales del cargo para hacer un buen uso de los mismos y que, en el desempeño de sus funciones, la Universidad se vea beneficiada en cuantos aspectos me sean posible. Los miembros de la Mesa Permanente coincidirán conmigo en que las responsabilidades de los cargos parten de la misma premisa.

–¿Cuáles son las directrices que marcarán su próximo mandato?

–El mandato de David Peso tuvo algunas señas de identidad propias como las primeras becas para la financiación de los exámenes de Cambridge o el fomento del Buddy Programm para la mejora de las relaciones con los estudiantes Erasmus llegados a la Universidad de La Rioja. Este año luchamos por el mantenimiento del nivel de las propuestas y además, reforzar algunos de los aspectos que, bajo la perspectiva de muchos alumnos, carecen del reconocimiento que se les debe, como pueden ser la falta de información respecto de las funciones de muchos cargos de representación del alumnado, las herramientas de las que disponen o incluso el poder que cada uno de estos cargos conlleva o la responsabilidad que se debe prestar. Algunas de las propuestas que ya se lanzaban como buque insignia de este mandato partían de la realización de actividades que fomentaran la formación complementaria dentro y fuera de la Universidad de los alumnos de todos y cada uno de los grados que la Universidad de La Rioja ofrece.

–Remarca 'de todos'.

–Sí porque en el último año vimos cómo muchas actividades iban enfocadas a un numero determinado de grados, quedando el resto relegados a un segundo plano. Y, aunque va a ser difícil, intentaremos que se realicen actividades que verdaderamente funcionen de cara al alumno en su formación y que respondan a sus intereses formativos. A su vez, podemos anunciar que se realizará, dada la gran acogida que tuvo durante el anterior mandato, la segunda edición del Taller de Resolución de Conflictos, complementado por un Taller de Resolución de Conflictos de carácter judicial. Tenemos una hoja de ruta amplia y seguirá creciendo a medida que transcurra el tiempo, pero con total seguridad seremos capaces de realizar todos y cada uno de estos proyectos con trabajo y con esfuerzo.

–¿Y cuáles las novedades que le gustaría introducir para el futuro?

–A título personal considero que el Consejo de Estudiantes tiene un grado muy alto de responsabilidad y, por tanto, hay que luchar para que el funcionamiento del mismo esté a la altura. Abogo por la implementación de un sistema de informes que relacione directamente las labores ejercidas dentro del Consejo de Estudiantes con las distintas facultades.

–¿Con qué propósito?.

–Para facilitar, así, un sistema de comunicación formal entre los diferentes órganos de representación estudiantil. Con ello se persigue una mejora en el ejercicio de las funciones de cada uno de ellos, poner en conocimiento del alumno las diferentes instancias que pueden darse en los procedimientos internos y hacerles conocedores de las herramientas de las que disponen para elevar sus propuestas, quejas o planteamientos que se requieran a las instancias que procedan. Hacerles partícipes del funcionamiento de la Universidad desde la base. Este sistema responde a un más que necesario sistema de organización para que las labores de los miembros que conformen cada uno de los órganos de representación no caigan en vacío y además se hagan efectivas las funciones de cada uno y se refleje el grado de responsabilidad que se adquiere a la hora de entrar a dichos cargos. Necesitamos que las personas que ocupen labores de representación tengan presente la labor activa que se les atribuye.

–Que el Consejo ejerza su influencia depende de la implicación de los estudiantes. ¿Hasta qué punto son conscientes de ello?

–Si bien la implicación de los estudiantes no es la más activa, el vicio de la situación radica en el propio desconocimiento. Yo no votaría a alguien para un puesto sin saber qué funciones va a desempeñar o hasta qué punto mi voto va a ser 'útil'. Las cosas funcionan así. Hay que ser realistas y saber en qué terreno nos movemos. Somos una Universidad pequeña y no explotamos las ventajas de las que disponemos para alcanzar nuestro pleno potencial. Es una de las espinas clavadas que tengo. Me gustaría erradicarlo en el mayor grado posible durante este mandato. En el anterior pude ver de primera mano la carencia de información respecto a la figura del Consejo. Muchas personas desconocen la existencia de un Reglamento Interno que regula su funcionamiento y por tanto, no se termina de saber hasta qué punto queda delimitadas sus funciones.