El Concejo jarrero licita por urgencia las obras de Donantes y Avenida de La Rioja

Un conductor cede el paso a un peatón en Donantes. /R. Solano
Un conductor cede el paso a un peatón en Donantes. / R. Solano

El coste de la ampliación del ancho de una acera en ambas vías se cifra en los 138.000 euros; la urbanización del Pilar Bajo en unos 343.000

ROBERTO RIVERA

Fue una de las primeras medidas de peso adoptadas por el gobierno tripartito al hacerse cargo de la Administración jarrera en 2015, y también una de las más polémicas. La reforma de la 'zona azul' en Avenida de La Rioja, introducida en febrero de 2017 en medio de la protesta del vecindario y el comercio de la zona que llegaron a convocar una concentración pacífica y a reunir cerca de un millar de firmas en contra de ella, sigue coleando.

Leopoldo García, firme defensor del cambio del estacionamiento ESRO que pasó de realizarse en línea a hacerse en oblicuo y marcha atrás, tuvo que capitular ante la presión social y anunció en noviembre de 2017 la reversión de los aparcamientos a su estado original. Aunque, a día de hoy, y después de más de año y medio de espera, el cumplimiento de esa promesa queda supeditado a la reforma urbanística de una de las aceras de la arteria.

Se anunció a principios del presente año la licitación de las obras que contemplaban su anchado pero la convocatoria quedó desierta y volvió a quedar paralizada 'sine die' al celebrarse los comicios locales.

Que el concurso vuelva a hacerse público ahora, y con carácter de urgencia, constituye una nueva oportunidad para cerrar ese frente que sigue estando latente en la vía central del Barrio de las Huertas. Porque el acuerdo suscrito por la junta de gobierno de la Corporación riojalteña viene a refrendar la convocatoria de concurso público para la adjudicación de las obras que se proyectan en la Calle Donantes de Sangre, donde se eliminará igualmente el estacionamiento en oblicuo (en este caso de frente) para hacer posible el tránsito de los petonaes por la margen izquierda de la vía que se angosta con la invasión del morro de los vehículos; y Avenida de La Rioja, donde la ordenación de los aparcamientos volverá a ser la misma de siempre pero se ampliará el plano de la margen peatonal derecha para reducir, de esa manera, el espacio de circulación y la velocidad de paso de los automóviles. Porque ése es el argumento que ha escrimido desde el primer momento el edil regionalista para justificar sus contestadas decisiones.

El órgano ejecutivo, recoge el libro de actas, trata de poner orden tras declarar desierta la primera licitación de los trabajos en el mes de mayo. Y, consecuentemente, da luz verde al expediente de contratación, por lotes y mediante procedimiento abierto y tramitación ordinaria, «a la oferta más ventajosa» de los dos lotes de obra. El primero hace referencia al ensanche de acera en la Calle Donantes de Sangre, y el segundo a idéntica intervención en Avenida de La Rioja. En el primero de los casos por un presupuesto supuerior a los 57.000 euros; en el segundo con un coste aproximado de 81.600 euros.

Urbanización del Pilar Bajo

En esa misma sesión, la cúpula municipal modificó un acuerdo previo a instancias de la empresa adjudicataria del proyecto que contempla la urbanización y creación de un aparcamiento en el Pilar Bajo, y accedió a ampliar el plazo de ejecución de los trabajos en el mismo margen en que fue modificado y engordado el programa de la intervención.

Éste, acepta la junta de gobierno, se ha visto revisado al alaza en un 15%, y en virtud de ello se considera ajustado a derecho ampliar en la misma proporción el plazo de finalización de las obras, que pasa de tres a tres meses y medio.

El coste de la actuación que se llevará a cabo a las faldas de La Atalaya, y en pleno Casco Histórico, está cifrado en unos 343.000 euros, recuerda el acuerdo adoptado por la junta de gobierno en el transcurso de la última sesión, dejando claro que de los cambios introducidos se dará conocimiento «en la próxima Comisión Municipal Informativa de Obras, Urbanismo y Vivienda que se celebre».