Las claves del pacto tripartito en Haro

Los diecisiete concejales de la nueva Corporación jarrera posan, alrededor de la alcaldesa socialista Laura Rivado, tras la constitución del pleno el pasado sábado./Donezar
Los diecisiete concejales de la nueva Corporación jarrera posan, alrededor de la alcaldesa socialista Laura Rivado, tras la constitución del pleno el pasado sábado. / Donezar

El acuerdo entre PSOE, PR y Podemos se fraguó en Logroño, plaza decisiva en la negociación

ROBERTO RIVERA

Fin de mandato. Los jarreros acuden a las urnas el 26 de mayo y definen, con sus votos, un nuevo marco político: el PSOE vuelve a cobrar pulso social, décadas después, de la mano de Laura Rivado. Pero laminando a sus socios de gobierno. Ganemos desaparece. El PR+ se sitúa de nuevo bajo mínimos y apenas se salva de la quema Leopoldo García, el más cuestionado de los ediles que formaban parte de su equipo. Con él, los socialistas suman ocho escaños. Insuficiente. Enfrente tienen a PP (6), Ciudadanos (2) y Podemos Equo (1) que han centrado su discurso de campaña en el derrocamiento del tripartito y de dos personas en concreto. Señalan públicamente a la alcaldesa y, fundamentalmente, al líder regionalista.

Primeros días después del recuento. Se trazan líneas de conversación en ese escenario tan difuso e inestable. Una de ellas en la consulta de Alberto Olarte, candidato del PP. Arantxa Carrero y Patricia Mateos, miembros de la lista de Podemos Equo, le transmiten en caliente su firme decisión de acabar con la política aplicada en la ciudad durante los cuatro últimos años. Es decir, de enterrar al tripartito impulsando proyectos sociales y de participación ciudadana. La opacidad, las dudas y conflictos generados con su gestión convierten Haro, apuntan, en un caso excepcional.

Su planteamiento se derrumba, no obstante, jornadas después. El carácter asambleario la coalición obliga a consultar a las bases la posición que deberá adoptar Arantxa Carrero, su única representante en el salón de plenos. Y el círculo deja claras dos cosas. No participarán en la proclamación de un alcalde del PP, por coherencia con su discurso político, pero tampoco participarán en un gobierno donde se integre Leopoldo García. La alternativa que plantean, pasar a la oposición y dejar que Rivado gobierno con su socio regionalista. En minoría. Tal y como acaba sucediendo en Nájera.

Son las dos líneas rojas que se marcan en la asamblea local celebrada el 31 de mayo (redefinida días después por Carrero como «reunión en el Banco de España donde se exponen diversas opiniones») y el mensaje que la concejala electa y Aitor Alende, número tres de la lista al Consistorio jarrero, trasladan a la gestora regional del partido el 4 de junio, martes. Textual. Patricia Mateos, segunda tras renunciar al liderazgo electoral en los comicios locales, no participa en el encuentro.

Carrero es tremendamente clara al plantear entonces los criterios marcados por sus compañeros. Pero sus interlocutores, Kiko Garrido, Miguel Reinares y la candidata autonómica y ya diputada, Raquel Romero, dejan claro que no contemplan situarse en la oposición en Haro (hay más piezas sobre el tablero que podrían sufrir daños colaterales) y que no resultará tan sencillo reclamar la cabeza de García, viendo que la delegación riojalteña abre las puertas a la posibilidad de respaldar a PSOE y PR si accede al salón de plenos otro de sus candidatos.

El contenido de la conversación deja claro, no obstante, que el acuerdo entre las tres fuerzas políticas ya está muy avanzado y se ha gestado en la capital. Los militantes con base en Logroño lo dejan claro. Está en juego el Parlamento, el Gobierno regional y, determinante en ese juego de 'tiras' y 'aflojas', el Ayuntamiento logroñés donde el Partido Riojano es clave.

Carrero trata de justificar la firme posición de sus compañeros de Haro calificando a García de «corrupto». Asegura que «es lo más bonito que se dice de él» y confirma, además, que «lo es». Pero, más allá de las valoraciones personales formuladas en la reunión, lo más relevante de ésta es que se confirma lo evidente: Nájera y Haro, donde los regionalistas tienen enorme peso específico, al descartar el PSOE cualquier acuerdo con Ciudadanos, son peones que pueden sacrificarse para lograr una renta mayor en la capital y en la Comunidad.

Reinares, que tiene concertada una reunión con los socialistas, tiene prisa. «¿Qué les pido entonces?».

La encomienda con la que regresan los dos militantes a la capital riojalteña es otra. Tratar de convencer al círculo de que no es seguro que se pueda lograr lo que exigen para gobernar, y que el PSOE impone la entrada de Podemos en el equipo de gobierno para garantizarse cierto grado de estabilidad.

Es lo que avanzan a este medio fuentes de la formación del 'puño y la rosa' esa misma tarde, confirmando que ya se ha alcanzado un principio de acuerdo con Podemos, que en ese conglomerado está también Haro y que poco después se reanudarán los contactos, una vez concluya la reunión que se celebra en la sede del partido morado.

Media hora después, este periódico tiene constancia de buena parte de su desarrollo y es informado, a través de uno de los participantes en la misma, de que la conversación ha sido grabada. Primera sorpresa de la jornada. Entre las dos delegaciones, aun siendo del mismo partido, no media la más mínima confianza.

Se avanza, para el día siguiente y en estas mismas páginas, una breve nota que alude a la existencia de un principio de acuerdo que deberá ser refrendado, no obstante, por el círculo jarrero, dejando para el jueves 6 de junio la edición de una crónica más amplia que resume lo debatido en el encuentro, siempre de acuerdo con la información facilitada la noche anterior por esas mismas fuentes de Podemos.

Una grabación en las redes

Más sorpresa aún. Antes de caer la noche, la grabación a la que se aludía en esa toma de contacto llega a EL CORREO que decide guardarla como documento de trabajo e hibernarla, sin escucharla siquiera, para no contaminar la redacción del siguiente trabajo informativo.

Comienza el cruce de opiniones entre los miembros del círculo jarrero que ha creado un grupo de trabajo para las negociaciones en la aplicación Whatsapp. Y éste pone de manifiesto el desencuentro entre Arantxa Carrero y Aitor Alende con la mayoría de los participantes en el debate. Aquellos defienden sumarse al pacto con PSOE y PR, otros como Patricia Mateos, Fidel Muñoz o Rubén Ardizu recuerdan lo acordado y reclaman de su compañera la abstención y el pase a la oposición, aunque dejan claro que intuyen la entrada en juego de intereses, económicos incluso, a nivel regional. Puede también que a nivel local.

Fuera se empiezan a conocer detalles de la negociación que la edil de Podemos mantiene con Rivado y García, con los que se reúne en espacios y locales públicos. Liberación de ediles y hasta contratación de asesores externos. Leopoldo García dice estar dispuesto a ceder el área de Turismo, anunciando la futura alcaldesa una amplia restructuración del área de Cultura que, sin embargo, seguiría bajo su control. No se consigue lo que Aitor Alende calificaba como «la joya de la corona», lograr que el líder regionalista, cuya pasada pertenencia a movimientos de ultra derecha se ponen sobre la mesa, pierda la gestión de esa área para encargar la auditoría que han solicitado en campaña PP, Ciudadanos y la coalición de izquierdas.

Se intuye la presión de Logroño, donde parece cocerse todo, sobre Carrero y buena parte de los miembros del círculo local advierten una traición a sus postulados.

Relativa sorpresa esta vez, porque existiendo, corría el riesgo de salir a la luz. Se filtra a través de las redes un extracto de la grabación, dejando al descubierto la opinión que la concejala tiene de García (días después se retractará de ello, asegurando haber sido engañada por su entorno y aceptar las explicaciones del que acabará siendo socio de gobierno). Y ésta, tras informar a sus compañeros sobre lo sucedido y pedir colaboración de todos ellos para esclarecerlo, asegura haber puesto una denuncia al respecto para desenredar el hilo del envío.

Resulta extraño porque, de seguir hasta el final, les conduciría al teléfono de uno de los cinco militantes de Podemos que participaron en la reunión de Logroño. Y los miembros de la gestora regional tienen claro quiénes pueden haber grabado la conversación y, consecuentemente, desde dónde podría haber iniciado su periplo, sin plantearse la apertura de expedientes disciplinarios de régimen interno. Hay mucho en juego. Y quienes suponen autores de la grabación se encargarán de auspiciar la consecución del pacto. Sorprendente por completo.

El clima político de la ciudad se enmaraña. Más que nunca.

Nadie aclara lo sucedido y eso permite a los afectados, como a los más interesados en la partida, que todos señalen a discreción, sin más. Por ejemplo. Este corresponsal recibe el 11 de octubre un mensaje de Leopoldo García que lo evidencia. Prefiere obviarse su contenido, insultante cuando menos. Arantxa Carrero tiene certeza absoluta de que este medio no ha participado en el 'affaire' y se ha limitado a desarrollar su labor, como siempre. Se desprecia su opinión, transmitida a quienes serán sus compañeros de gobierno. Eso dice haber hecho.

Para entonces, Ciudadanos y PP ya han dejado claro que descartan de plano cualquier acuerdo con el PR de Leopoldo García. Y asumen su presencia en los escaños de la oposición. Los miembros del círculo de Podemos, sin embargo, tratan de apurar las opciones que hay de hacer cumplir sus promesas y situarse en ese mismo contexto. Y tratan de convocar una asamblea presencial cuyo dictamen sería vinculante para su concejala.

Desde Logroño se actúa rápido. Raquel Romero, diputada regional de la coalición, encabeza la delegación que ultima los detalles del acuerdo en el propio Ayuntamiento de Haro el pasado miércoles. Y cita a contrarreloj a los medios, a pie de plaza, para anunciar a bombo y plantillo el preacuerdo que someterá «a consulta telemática» para que los inscritos en Haro decidan se respaldan «un gobierno progresista con PSOE y PR», sin informar de los términos del mismo y alterando ese anuncio en la pregunta que llega finalmente a los militantes inscritos en Haro, que tienen serios problemas para acceder al sistema.

En la pregunta oficial se omite a los regionalistas, el principal escollo para su firma, y se confirma el pacto final antes de que éstos conozcan los resultados de la encuesta, ante el estupor de muchos de ellos que deciden denunciar lo sucedido a la Comisión de Garantías.

Es el espacio donde más noticiable ha sido Podemos La Rioja desde su constitución, años atrás.

La decisión final, está por ver.

Ya es definitivo que Laura Rivado vuelve a ser alcaldesa de la ciudad jarrera, manteniéndose al margen de un 'fregado' que vuelve a convertir en protagonistas a sus socios. Más a Podemos, incluso, que a PR+. Es la estrategia que ha hecho crecer su cuenta de resultados después de cuatro años convulsos que han hecho más grande aún la brecha entre los entornos de El Mazo y La Atalaya, de una parte, y el resto de la ciudad.

Basta con echar un vistazo al mapa de colores del municipio riojalteño, si se analiza el dominio de fuerzas por distritos electorales.