Carrero pretende paralizar el proceso de contratación del servicio de Banda

Arantxa Carrero, concejala de Podemos Equo, durante la toma de posesión de su escaño en el salón de plenos de Haro. /J. Martín
Arantxa Carrero, concejala de Podemos Equo, durante la toma de posesión de su escaño en el salón de plenos de Haro. / J. Martín

La concejala de Podemos asume la delegación, tras el reparto de áreas, con la firme intención de poner fin al conflicto generado en la última legislatura

ROBERTO RIVERA

Por partes. Laura Rivado define con sus socios de gobierno, Partido Riojano y Podemos Equo, el organigrama del nuevo equipo de gobierno. Y conserva bajo pabellón socialista, con ella al frente, las áreas vinculadas al ámbito económico, haciéndose además con las de Industria y Promoción gestionadas hasta ahora por el regionalista Leopoldo García que pierde, sobre el papel, presencia escénica sin que se le reste, ni por asomo, un sólo ápice de influencia en el nuevo escenario político, a pesar de la inexcusable debacle electoral que ha sufrido su partido y le sitúa contra las cuerdas.

El candidato regionalista mantiene, finalmente, el departamento de Cultura que pretendía quitarle la coalición 'morada', entendiendo que de lograrlo sería como hacerse con «la joya de la corona», llegó a argumentar uno de sus representantes en las negociaciones previas. Y suma a ella Deportes y Educación, mientras Ángel Conde se hace con el control de la comisión de Obras, Urbanismo y Vivienda. Guillermo Castro, nuevo en plaza bajo las siglas del puño y la rosa, se hace con la de Bienestar Social e Igualdad. Y Saioa Larrañaga, que llega desde la sede del Partido Socialista en Vitoria para reforzar una agrupación endeble y sin estructura, se hace cargo de la de Turismo, que adquiere mayor peso específico en el organigrama municipal, incorporando a ese ámbito de actuación las delegaciones de Tejido Asociativo y Participación Ciudadana.

Punto y seguido. Arantxa Carrero, la única edil de Podemos Equo y pieza esencial en ese complejo entramado de pactos, se convierte en la responsable de Bienestar Social e Igualdad.

Sobre el papel, son los seis tenientes de alcalde que, previsiblemente, compondrán la junta de gobierno bajo la presidencia de la regidora socialista, de lograrse el respaldo de los munícipes a ese reparto de poderes en el pleno que se anuncia para el día 27, en plenas fiestas de San Felices (nada hace pensar que no sea así). Con Ángel Conde (PSOE) en el primer relevo de la Alcaldía, Leopoldo García (PR+) en el segundo y Arantxa Carrero (Podemos Equo) en el tercero. Por ese mismo orden.

Es, no obstante, el repaso a las delegaciones específicas otorgadas de forma personalísima a cada uno de los miembros del tripartito lo que mayor interés suscita porque a la concejala 'podemita' le toca afrontar, en primera persona, algunas de las cuestiones más espinosas del último mandato.

La más convulsa, sin duda, la que refiere al conflicto abierto en el seno de la Banda de Música, una delegación municipal que asume con los músicos de la ciudad enfrentados y divididos, treinta y tres de ellos apartados de la actividad pública por el anterior equipo de gobierno que se decantó a favor de una decena de ellos y una nueva agrupación hecha a su medida, y la contratación del servicio en licitación, a pesar de ser cuestionada frontalmente por su formación en elecciones.

La otra, no menos importante, la falta de efectivos que arrastra la Policía Local, responsabilidad que asume junto a la de Personal.

De acuerdo con la información recabada por este medio, la nueva edil de Podemos Equo ya ha trazado su plan de trabajo, que se aleja ciertamente de las actuaciones llevadas a cabo hasta el momento por sus socios de gobierno. No ha desvelado cuál será la fórmula elegida para lograrlo pero su intención, confirman a este medio fuentes de su entorno, es conseguir la reagrupación de todos los músicos de la ciudad jarrera.

Y tiene claro cuál será el primer paso para hacerlo. Defenderá la paralización del proceso de licitación incoado, días antes de la celebración de las elecciones, por Partido Socialista, Partido Riojano y Ganemos Haro. Por cuatro años y unos 478.000 euros. Con recurso de Partido Popular y Asociación Banda de Música de Haro de por medio.

Más frentes abiertos. El alumbrado público, donde se permanece a la espera de poder adjudicar el contrato de mantenimiento en plena plaga de apagones, después de más de nueve meses de parálisis y desencuentros, se queda en manos de Leopoldo García, que fue quien dejó clara su decisión de no liquidar cuentas con la empresa ADE y mantener el pulso hasta las últimas consecuencias, a pesar del dictamen remitido por el Consejo Consultivo.

Todos permanecen a la espera de los movimientos que se produzcan.