Carbonell, oro en el Nacional de Haro

Las naves se alinean antes de iniciar la competición. /Alberto Gallo
Las naves se alinean antes de iniciar la competición. / Alberto Gallo

El piloto valenciano supera por catorce puntos al jarrero Iván Ayala en la Regata Crianza de Rioja de globos aerostáticos

ROBERTO RIVERA

Torre de control. Último vuelo sobre la campiña de la Rioja Alta, envuelta en faenas de vendimia que se hace hueco a la vuelta de la esquina. Despegue hacia lo imprevisible y aterrizaje incierto. A merced del viento que llega las más de las veces desde el noroeste. Fin de trayecto con saldo sorprendente, aunque menos, cuando se sabe de la trayectoria del nuevo campeón de España que pone fin, al menos por el momento, a la hegemonía instaurada por el jarrero Iván Ayala hace seis años. Entre ambos, y Carles Figueras o Ricardo Aracil, se ha asistido en las últimas ediciones del Campeonato de España de Aerostación a duelos de escándalo, torneos de enorme belleza y complejidad técnica que se resolvieron por un puñado de puntos.

En todos esos cursos con saldo favorable al riojano, que llegaba este año a la cita de Haro con la quinta plaza del Mundial de Austria en la solapa. Ayer la moneda se decidió a favor del piloto levantino que remontó en la última prueba de la Regata Crianza del Rioja la escasa ventaja de la que disfrutaba el dirigente de la vela de Arcoiris y La Rioja.

Fue más preciso. Y amasó suficiente renta como para encaramarse a la primera posición de la tabla con catorce de ventaja sobre el jarrero y máximo favorito al entorchado español, con el que comparte cielo cuando vuelan juntos y sueños cuando compiten de la mano. Tantos que formaron como equipo en la cita centroeuropea como si fuesen uno junto a otro que tal baila, el mallorquín Ricardo Aracil.

Carbonell se enfunda, pues, el uniforme de Campeón de España al cierre de la regata disputada desde el pasado jueves sobre los cielos de la comarca jarrera, cede la segunda plaza al riojano Iván Ayala y se retrata en el podium junto a Carles Figueras, el catalán de Igualada, que completa con el bronce el cuadro de honor de una edición realmente reñida. Y apasionante. También histórica porque parece dejar claro que la aerostación nacional queda en sus manos y experimenta, de esa manera, un profundo proceso de renovación.

Fin de fiesta

La cita se desinfla como lo hicieron al cierre del último vuelo las velas de los veintiséis equipos que se inscribieron en la cita y han dotado de volumen y color a los cielos de la región, desde el punto de la mañana hasta última hora de la tarde, de jueves a domingo.

Era ésta la cuadragésima vez que se disputaba el Campeonato de España de esta pecualirísima forma de entender el tránsito por los aires, y la decimoctava vez que el Club Riojano de Aerostación con base en Haro se ponía manos a la obra para organizar una cita que reúne a los mejores especialistas del país, junto a otros del Continente europeo. Y, a la vista de cómo se ha desarrollado el encuentro que fusiona deporte, competición, paisaje y turismo, parece que no será la última vez que se asistirá al cruce de esta flota de globos que rompen el silencio con la bocanada de sus fogones.

Es la mejor lectura de una convocatoria que sigue, si no ganando adeptos, sí sorprendiendo a quienes se asoman a lo más alto para saber que el hombre es capaz de sumergirse con lo más etéreo.

Temas

Haro
 

Fotos

Vídeos