La Banda de Haro opta por no participar en la licitación del contrato del servicio

Instrumentistas de la Banda durante una actuación./ E. C.
Instrumentistas de la Banda durante una actuación. / E. C.

La entidad señala a los requisitos organizativos, técnicos y disciplinarios que no se han revisado en el pliego para explicar su inamovible posición

Roberto Rivera
ROBERTO RIVERA

El frente de la Banda de Música, lejos de entrar en vías de solución, acaba enquistándose. Lo deja claro el comunicado emitido ayer por la asociación jarrera que adopta una posición inamovible en relación con «las discrepancias surgidas» entre músicos y Concejo sobre «la renovación de la prestación del servicio (...) que está pendiente de adjudicar desde noviembre de 2.017».

El colectivo cultural recuerda que el 3 de julio decidió, en asamblea y por unanimidad, «no presentar oferta alguna a la invitación a licitar realizada por el Ayuntamiento», a la vista del contenido del pliego de condiciones que proponía. «El motivo único y exclusivo» (también la clave del desencuentro) «no es otro que la oposición de la asociación a asumir unas condiciones, sobre todo en los aspectos técnicos, organizativos y disciplinarios, pensadas, a nuestro entender, para la prestación del servicio por una banda de músicos prácticamente profesionales», un perfil que se aleja notablemente del que presenta el colectivo local.

«Los músicos que forman parte de la asociación son intérpretes de carácter amateur, que participan en la misma y, en su caso, en la actividad propia de la Banda Municipal de Haro, por su afición a la música y su cariño a la ciudad y a sus instituciones, cofradías y asociaciones, y a la tradición musical arraigada en los jarreros durante muchas generaciones a través de su Banda», soslaya la nota. E insiste, por ello, en que «no son profesionales que viven de su participación en la Banda, sino personas que tienen sus ocupaciones laborales y académicas fuera de ésta, y por lo tanto no pueden suscribir unas condiciones determinadas (...) como si fueran profesionales dedicados exclusivamente a la música y a la prestación de dicho servicio».

Aseguran sus representantes que, en las reuniones mantenidas con los responsables del Concejo, ya se pusieron en conocimiento del gobierno tripartito los motivos por los cuales se decidió no realizar oferta alguna. Y aluden, en concreto, a «la imposibilidad de cumplir las condiciones exigidas en el contrato en cuanto a elementos personales y materiales, criterios técnicos y organizativos, y régimen disciplinario, propias en su mayoría de un contrato previsto para una Banda de Música prácticamente profesional»; y a «la discrepancia en que sea la asociación y su Banda, en su conjunto, la que se sometiera al régimen establecido para la prestación del servicio por el director de la Banda Municipal, en vez de ser éste quien asumiera la realidad de que la asociación pone a disposición del servicio un grupo de músicos aficionados, y no una agrupación profesional».

Entienden, y asumen, que el Consistorio «debe velar por los intereses de todos los jarreros y administrar correctamente los dineros públicos». Pero también intuyen que «la redacción de gran parte de las cláusulas del pliego, en sus aspectos técnicos, organizativos y disciplinarios, está pensada para que las mismas no puedan ser asumidas por la asociación».

De ahí que, tras las reuniones mantenidas con el Consistorio, y «en las que efectivamente se llegaron a matizar posiciones iniciales de ambas partes», la asociación cultural haya visto claro «que el Ayuntamiento se mantiene en su intención originaria de licitar un contrato de similares características técnicas, organizativas y disciplinarias que el aprobado el pasado día 21 de junio» en pleno, y entiendan que ese empeño «no resolvería el problema suscitado desde noviembre de 2.017, en cuanto a que un grupo de músicos amateur no puede realizar la prestación del servicio exigida a un grupo de profesionales».

La decisión que ha adoptado, tras encontrarse en ese escenario de posiciones innegociables, es taxativa. La Banda de Música «ya ha comunicado a los interlocutores municipales con los que ha estado en contacto en las últimas semanas, que no participará en ningún contrato cuyas condiciones técnicas y disciplinarias para la prestación del servicio de Banda sean propias de una agrupación de músicos profesional, incluido el control y ejecución del contrato que realizaría, en este caso sí, un profesional», en concreto el director de la Banda contratado laboral del Ayuntamiento, señalan.