Ayala, siete veces grande de España en el aire

Vista aérea de la ciudad imperial de Toledo, sobrevolada por el globo 'La Rioja' de Ayala. /E. C.
Vista aérea de la ciudad imperial de Toledo, sobrevolada por el globo 'La Rioja' de Ayala. / E. C.

El piloto jarrero logra el triunfo en el Nacional de Aerostación y se desquita de la derrota sufrida el año pasado y en casa ante Carbonell

ROBERTO RIBERA

Hablemos de máximas. Sostiene la cultura hebrea que el siete es el número de la perfección, el número ordinal elegido por Dios para descansar después de dejar todo creado y bien hecho. Pero la tradición mediterránea, a la que pertenece este país desde hace miles de años, está firmemente convencida de que la perfección no existe, porque siempre hay margen de mejora.

Pues bien. Entre una y otra se mueve Iván Ayala que, por navegar en el cielo donde el índice de rozamiento apenas existe y no parece frenar, en consecuencia, su crecimiento, sigue proyectándose de forma vertiginosa. Tanto que, a sus treinta y seis años, ya suma a su palmarés cinco copas del Rey y siete campeonatos de España. El último, el que le lleva a ese número mágico que otros consideran referente de la vida y que logró ayer domingo en Toledo, donde la suspensión del vuelo anunciado para la mañana, por la llegada de fuertes vientos a la capital del antiguo imperio de los Austrias, no hizo sino ratificar el dominio que el piloto jarrero habia impuesto en los cuatro vuelos previos disputados sobre la geografía de la ciudad.

Lo refleja el saldo final de los diecisiete pilotos de globos aerostáticos que han participado en la última edición del Nacional.

El riojano se hizo con el título después de acumular en su tarjeta personal 13.072 puntos, medio millar más, aproximadamente, que su más directo rival en la cita manchega, porque Blai Carbonell acabó relegado a la segunda posición después de sumar 12.554 puntos que le distanciaban, mínimamente, de los obtenidos en la cita por Ricardo Aracil como tercer clasificado, con 12.504 puntos.

Fue, sin duda, una regata caracterizada por las excelentes condiciones climáticas que se registraron a lo largo de los últimos días (y con salvedad de la jornada de ayer), por la espectacularidad de los vuelos que los participantes realizaron sobre los tejados de la mítica ciudad de Toledo y por la celebración de un vuelo cautivo que sirvió de atracción para los cientos de espectadores que se acercaron al lugar donde se celebró.

Pero también una cita repleta de anécdotas porque Blai Carbonell defendía el título que consiguió en Haro el curso pasado, al lograr una veintena más de puntos que Iván Ayala, pero no pudo evitar que éste se cobrase la revancha minimizando con esta victoria aquélla derrota, más inesperada por encajarse en casa. Lejos de La Rioja, Ayala se vuelve a mover como pez en el agua, arrastrando hasta Toledo el nivel de competición que, curiosamente, le condujo a la Copa del Rey hace apenas una semana sobre el paisaje de la comarca jarrrea.

Ahora centra el tiro en el mes de octubre y en el Campeonato de Europa que se disputará sobre territorio español. En Mallorca, el espacio que conocen como nadie algunos de sus amigos y más directos rivales, a tiempo parcial, tratará de mantenerse, como viene haciendo desde hace cuatro ediciones en los diez primeros puestos de la clasificación del Continental.

Aunque el piloto de casa sigue guardando en la retina «la espectacularidad del paisaje y la ciudad de Toledo» donde ha vuelto a dar un paso más al frente. No hay límites.